ADIÓS AL VOLANTE DE TODA LA VIDA
Peugeot llevaba años enseñándolo como algo del futuro, pero ya lo prueba en el nuevo 208: un volante que gira menos de una vuelta
La próxima generación del Peugeot 208 ha sido cazada durante sus pruebas de desarrollo y su interior deja ver una de las mayores revoluciones.
Hay elementos de un coche que han cambiado muchísimo durante las últimas décadas y otros que parecían prácticamente intocables. El volante pertenece al segundo grupo. Puede ser más pequeño, achatado por abajo, incorporar botones o incluso adoptar formas poco convencionales, pero sigue funcionando esencialmente de la misma manera. Peugeot quiere cambiarlo por completo.
Y lo verdaderamente interesante es que ya no estamos hablando únicamente de un prototipo de salón. La nueva generación del Peugeot 208 ha sido cazada durante sus pruebas de desarrollo en España y, aunque su carrocería todavía está completamente camuflada, dentro aparece uno de los elementos que más pistas ofrece sobre lo que prepara la marca: el peculiar volante Hypersquare.
Peugeot lleva tiempo enseñándonos esta idea a través de prototipos como el Inception y, más recientemente, el Polygon Concept. De hecho, ya habíamos contado que el próximo Peugeot 208 prepara una transformación radical de su puesto de conducción. Ahora tenemos una señal mucho más importante: la tecnología empieza a aparecer en los coches de desarrollo.
No es simplemente un volante cuadrado
A primera vista puede parecer simplemente una decisión estética. El Hypersquare tiene una forma prácticamente rectangular, cuatro grandes huecos en sus extremos y controles integrados que recuerdan más al mando de una consola o al volante de un coche de competición que al de un utilitario convencional.
Pero su forma únicamente tiene sentido porque Peugeot pretende cambiar también lo que ocurre detrás del volante. La compañía ha desarrollado este sistema para trabajar junto a una dirección denominada steer-by-wire, en la que desaparece la conexión mecánica tradicional entre el volante y las ruedas.
Los movimientos que realiza el conductor se transforman en señales electrónicas y el sistema se encarga de ordenar a las ruedas cuánto deben girar. Además, la desmultiplicación puede variar dependiendo de la velocidad del vehículo.
Esto permite hacer algo imposible con una dirección tradicional: reducir enormemente cuánto necesitamos mover el volante.
De unas tres vueltas a menos de una
Según los datos facilitados por Peugeot para el Polygon Concept, el Hypersquare únicamente necesita girar un máximo de 170 grados hacia cada lado. Es decir, desde un extremo al otro realiza algo menos de una vuelta completa.
Un volante convencional puede necesitar alrededor de tres vueltas entre topes. La diferencia es enorme y significa que, al aparcar, realizar un giro cerrado o dar media vuelta, el conductor podría mantener prácticamente siempre las manos en la misma posición.
Eso también explica por qué Peugeot puede permitirse eliminar el tradicional aro circular. Si nunca hay que cruzar los brazos ni hacer girar varias veces el volante entre las manos, ya no es imprescindible que el volante sea redondo.
A velocidades elevadas sucede lo contrario. El sistema reduce la sensibilidad para que pequeños movimientos permitan corregir la trayectoria con precisión sin convertir la dirección en algo excesivamente nervioso.
Peugeot ya había confirmado que esta tecnología llegaría a un vehículo de producción a partir de 2027. Todo apunta cada vez con más fuerza al nuevo 208, aunque la marca todavía no ha confirmado oficialmente que el prototipo visto en carretera monte ya la versión definitiva de la dirección electrónica.
El próximo 208 cambiará mucho más que su volante
Las fotografías del coche de pruebas también permiten intuir una transformación importante en el diseño. Bajo el camuflaje aparecen unas ópticas divididas y unas luces diurnas que mantienen la característica firma luminosa de las tres garras de Peugeot, mientras que la silueta parece adoptar formas algo más rectas que las del modelo actual.
La próxima generación estrenará además la arquitectura STLA Small de Stellantis, concebida para los modelos compactos del grupo y compatible con diferentes soluciones electrificadas. Su presentación se espera durante 2027.
Pero probablemente sea su interior el que marque la mayor diferencia respecto al 208 que conocemos. Peugeot lleva años defendiendo su particular i-Cockpit con un volante pequeño y la instrumentación situada por encima. El próximo paso podría ser mucho más radical: eliminar directamente el volante convencional y cambiar la forma en la que dirigimos el coche.
Durante décadas hemos asumido que para aparcar había que girar el volante una, dos y hasta tres veces. Peugeot cree que eso también puede convertirse en cosa del pasado.