LA GASOLINA CAMBIA EL MERCADO

Ni el Plan Moves ni el Plan Auto+, lo que ha convencido a los españoles para pasarse al eléctrico ha sido otra cosa

El encarecimiento de los combustibles está impulsando el interés por los coches eléctricos de segunda mano en España. Su demanda se dispara y sus precios vuelven a subir después de meses de caídas.

Kia EV2 Kia

Durante años, el coche eléctrico ha necesitado ayudas públicas, descuentos de los fabricantes y campañas para convencer a los conductores españoles. Sin embargo, hay algo que podría estar consiguiendo un efecto todavía más inmediato: el precio de llenar el depósito de gasolina o diésel. Y la prueba no está solamente en los concesionarios, sino también en un mercado que hasta hace poco parecía tener un problema con los eléctricos: el de segunda mano.

Los datos muestran un cambio de tendencia. Los eléctricos usados vuelven a encarecerse después de más de un año perdiendo valor, mientras el número de compradores interesados aumenta considerablemente. Es decir, los conductores no solo empiezan a considerar esta tecnología, sino que también están dispuestos a pagar más por ella.

El coche eléctrico barato de BYD corrige su mayor defecto: ahora tiene 5 plazas, 322 km de autonomía y cuesta desde 16.455 euros | BYD

La gasolina consigue lo que las ayudas públicas llevaban años intentando

Según el informe ElectricarVO, elaborado por coches.net en colaboración con GANVAM, la demanda de vehículos eléctricos de ocasión llegó a aumentar un 106,7% interanual durante abril de 2026. Este crecimiento coincidió con el encarecimiento de los combustibles, después de que la gasolina alcanzara en marzo un máximo de 1,629 euros por litro en España.

La coincidencia no demuestra que todos esos compradores hayan tomado la decisión exclusivamente por el precio del combustible, pero sí apunta a un cambio interesante: cuando llenar el depósito se convierte en un gasto cada vez más importante, el ahorro de utilizar un eléctrico empieza a pesar mucho más en la decisión de compra.

Y hay otra cifra que refuerza esta tendencia. Durante el primer semestre de 2026 se vendieron 18.677 turismos eléctricos de ocasión, aproximadamente un 45% más que durante el mismo periodo del año anterior.

Peugeot amplía la autonomía eléctrica del E-208 hasta los 433 kilómetros, disponible por 26.800 euros | Europa Press

Lo curioso es que este aumento de las ventas se produce cuando los eléctricos de segunda mano ya no son tan baratos como antes. Su precio medio anunciado alcanzó los 31.661 euros al cierre de junio, con un incremento interanual superior al 6%, después de quince meses consecutivos de descensos.

Esto supone una diferencia importante respecto a lo que ocurría hace apenas unos años, cuando la depreciación era uno de los mayores inconvenientes para quienes compraban un eléctrico nuevo, pero también una oportunidad para quienes buscaban uno usado.

El verdadero incentivo puede estar en lo que ahorras cada 100 kilómetros

La explicación se entiende mejor haciendo números. Un informe publicado este verano, basado en datos de más de 10.000 hogares, calculaba que recorrer 100 kilómetros con un eléctrico y recarga doméstica optimizada suponía un gasto de 3,52 euros, frente a los 14,49 euros de media de un vehículo de combustión.

Tesla Model Y | Tesla

La diferencia se acerca a los 11 euros por cada 100 kilómetros. Si trasladamos esas cifras a un conductor que recorre 15.000 kilómetros al año, el ahorro teórico sería de unos 1.645 euros anuales únicamente en energía y combustible.

Es una estimación que depende de las tarifas eléctricas, el consumo del vehículo y las condiciones de recarga. De hecho, recargar un eléctrico en casa puede salir hasta cuatro veces más barato que utilizar gasolina, pero esa ventaja se reduce cuando dependemos habitualmente de puntos de carga públicos rápidos.

Ahí puede estar una de las grandes diferencias entre las ayudas a la compra y el ahorro cotidiano. Mientras que una subvención reduce el desembolso inicial, pagar menos por cada kilómetro recorrido es una ventaja que el propietario puede comprobar durante toda la vida útil del vehículo.

Kia EV3 | Centímetros Cúbicos

Los coches eléctricos usados empiezan a perder uno de sus grandes atractivos

El aumento de la demanda también tiene una consecuencia para quienes todavía están buscando su próximo coche. Los eléctricos de segunda mano podrían dejar de ofrecer algunas de las oportunidades que encontrábamos hasta ahora, especialmente entre los modelos más asequibles y recientes.

El mercado español está recibiendo cada vez más unidades procedentes de contratos de renting y operaciones de flotas. De hecho, la oferta de eléctricos usados aumentó un 9,5% durante el primer semestre de 2026. Sin embargo, ese crecimiento está coincidiendo con una demanda que avanza con mucha fuerza.

Esto no significa que todos los eléctricos estén aumentando de precio. La evolución depende del modelo, su antigüedad, autonomía y condiciones particulares. Además, comprar un eléctrico usado exige valorar aspectos que van más allá del kilometraje, como el estado de salud de la batería y su historial de mantenimiento.

En cualquier caso, el cambio de tendencia resulta significativo. Durante mucho tiempo, una de las principales preocupaciones de los compradores era cuánto dinero perderían al vender su coche eléctrico. Ahora, al menos en determinados segmentos del mercado de ocasión, el interés creciente de los compradores empieza a modificar esa situación.

El Plan Moves y el Plan Auto+ forman parte de los esfuerzos para facilitar la transición hacia la movilidad eléctrica. Pero los datos del mercado sugieren que hay otro incentivo muy poderoso que no necesita solicitudes ni trámites administrativos: comprobar cuánto cuesta seguir utilizando un coche de gasolina cada vez que nos detenemos a repostar.