SUV COUPÉ ELÉCTRICO
El EV insignia busca llegar a más clientes, incorporando una nueva batería. Un posible rango de precio y qué autonomía promete.
Todavía no aparece en el configurador, pero a no impacientarse, pues es cuestión de tiempo para que se dé inicio a su producción, que comenzará en las próximas semanas. Eso sí, según ha informado la marca, para las primeras entregas no queda más que esperar a pasar el verano, lo que nos da la pauta que septiembre es el mes apuntado. Me refiero a la nueva versión de acceso del Cupra Tavascan, el SUV coupé todo eléctrico que busca democratizarse.
¿Ameritaría agregarle un entrecomillado al término? Per se, no hablamos de un modelo barato. Partimos de la premisa en que se basa Cupra: una marca que, iniciando por encima de los 30.000 euros, va destinada a clientes que buscan algo más que los Seat, algo sustancialmente más deportivo y algo que rivalice más con vehículos de alta gama que con coches generalistas. El Tavascan, después del Ateca, es lo más costoso de la gama actual y el eléctrico insignia. Ahora bien, si lo enmarcamos en este contexto y le abrimos la puerta a las especulaciones, es probable que esa democratización acabe siendo más real que relativa.
A falta de confirmación oficial, por lógica se ubicará debajo de los 45.000 euros de la variante Endurance, que de momento oficia de acabado estándar. Si suponemos que el inminente nivel de partida comenzará en el rango de entre 35.000 y 40.000 euros –lo que lo acercaría al actualizado Cupra Born–, y tomamos el descuento por Plan Auto+, correspondería esperar un Tavascan no tan distante a la línea de los 30.000 euros y, por lo tanto, un modelo que pase de premium a una relación precio-calidad que podría relanzarlo en los puestos de venta.
La clave para "abrir las puertas (...) a un mayor número de conductores", en palabras de la propia marca, se encuentra en la nueva batería de 58 kWh, que promete una autonomía homologada de 435 kilómetros aproximados, suficiente para andar en ciudad y carretera. De momento, tomémoslo como una referencia, pues distinta es la experiencia a lo que anticipa la ficha técnica, pero esta nueva versión daría la nota al pasar del 10 al 80 % de la capacidad total en unos 26 minutos con carga rápida y corriente continua a una potencia de 135 kW.
Hablando de potencia, pero no de carga, sino de los caballos de su motor eléctrico, es considerable lo que resigna en comparación con el Tavascan Endurance, que envía a las ruedas traseras una máxima de 286 CV, pero con sus 140 kW (190 CV) apunta a una dinámica de conducción sólida y, a priori, sin demasiados sobresaltos. Serán importantes las pruebas para confirmar que, por enfoque, el Launch Control, exclusivo de las versiones existentes y más prestacionales, no parece aquí tener sentido.
¿En qué podría mejorar la nueva y asequible variante? Nos quedaremos con las ganas de que la tan ponderada cámara de visión 360 para el aparcamiento se incluya en el equipamiento de serie, ya que habrá que pagar un coste adicional para incorporarla al sistema digital y de asistencias.