UN COCHE AL QUE NO LE FALTA NADA
Las razones por las cuales este Volkswagen Beetle usado cuesta casi como un BMW Serie 2 nuevo
No es un vehículo de ocasión común y corriente. La clave de sus especificaciones, más allá de su historial y su estado inmaculado.
En los sitios de ocasión, algunos de su mismo año de producción y de su misma carrocería superan los 20.000 euros, mientras, en su gran mayoría, los propietarios los publican por debajo de esa cifra. Sin embargo, este Volkswagen Beetle Cabrio 2017 figura más cerca de lo que vale hoy un BMW Serie 2 nuevo que de una unidad usada y contemporánea del Escarabajo moderno. Hay más de una razón que lo explica y la primera se explica en el concesionario a través del cual se vende.
La casa Ewagen nos vuelve a convocar para dar cuenta de un New Beetle al que no le falta nada. Bueno, en definitiva, acabo de anticipar un segundo motivo. Es que, además de la procedencia, el atísimo grado de originalidad y el estado inmaculado –en otras palabras, si se anuncia en Ewagen no es un vehículo usado común y corriente–, este ejemplar alemán cuenta con todo lo que el coche podía recibir en su tiempo de ciclo comercial.
Se trata de un Beetle R-Line Exclusive con todas las especificaciones extras disponibles incluídas y el equipamiento más amplio para el modelo. Al mismo tiempo, se identifica por un conjunto de características comprendidas dentro del paquete deportivo que el fabricante destinó a las unidades cabriolet del restyling de fin de serie.
A su combinación exterior entre el techo negro de accionamiento eléctrico, la pintura de carrocería a tono y los espejos laterales con carcasas cromadas, esta unidad le agrega llantas de aleación de 20 pulgadas con pinzas de freno lacadas en rojo y un interior que congenia asientos deportivos –con ajuste de altura, función calefactable y tapizados en cuero negro VW Exclusive– con un volante deportivo que incluye levas para los cambios secuenciales y con pedales en aluminio.
A propósito, la caja DSG de seis velocidades va conectada al TSI 2.0 de 220 CV que, al margen de los correspondientes services conforme fue aumentando el kilometraje –en estos momentos de 23.900 km, según indica el concesionario–, se conserva en excelentes condiciones, lo que también hace a la revalorización del vehículo. El equipamiento, insisto, marca una diferencia: luces automáticas coming home, un sistema de navegación con preinstalación Car Play, control de estabilidad y de presión de neumáticos y, si miras sobre la consola central, un instrumental adicional.
Con todo ello y un historial que indica que ha pasado su década de vida bajo posesión de un único dueño, Ewagen le ha etiquetado un precio redondeado en 45.000 euros. Sí, un aproximado al básico de 50.800 euros del compacto de la firma bávara.