SUV COUPÉ ACTUALIZADO
El foco en la evolución por fuera. ¿El concepto general ha mutado? Un avance tecnológico, tanto funcional como visual, se expresa en la elección de los elementos.
Si por algo se caracteriza el Peugeot 408 actual, el crossover, es por no ser un SUV de estilo coupé común y corriente. Esa premisa no es exclusiva de su reciente actualización, sino que lo identifica desde su lanzamiento. Partiendo de unas dimensiones que no se han alterado tras esta renovación –mismos 4,69 metros de longitud y misma distancia entre ejes de 2,79 metros–, su silueta fastback expresa el dinamismo que otros modelos de su especie no poseen. Basta con compararlo con el concepto estético de su rival más directo: el Citroën C4 X que, a su manera, también logra convencer.
No nos confundamos. El lenguaje de diseño sigue siendo prácticamente el mismo. Este cinco puertas no negocia ese tratamiento de carrocería basado en paneles cargados de molduras afiladas y rasgos de los que hace un sello personal, como el carácter deportivo de su zaga y los elevados pasos de rueda traseros junto al distintivo marco inferior de las ventanas traseras. En lo que a elementos se refiere, entonces sí el Peugeot 408 ha mutado.
Stellantis habla de "forma trapezoidal" para referirse al parachoques delantero inferior. Esto se evidencia por sí mismo y comparando con el Peugeot 408 saliente, por si hiciera falta. Dentro suyo, la calandra baja, antecedida por unos extremos en negro brillante que dan forma a un trapecio interior, ha abandonado las ranuras en forma de panal de abejas para apostar por unas horizontalmente más definidas.
Pero la evolución más notable en esta sección la ha recibido en el esquema de luces. Los faros para las luces cortas y de carretera fueron bajados hacia el parachoques. Instalados en dos sutiles módulos, uno arriba del otro, pasan desapercibidos cuando están apagados. Esto se debe a que su presencia se pierde por las inserciones en negro brillante de las que forman parte.
En cuanto al espacio liberado por los faros convencionales del modelo anterior, son las tres líneas finas e inclinadas LED que simulan ser garras de león, según la firma, las que se ganan la atención. Lo novedoso va más allá, porque esas garras se encuentran gracias a la firma LED que forma la franja superior de la calandra principal.
Tras un rápido paso por unas llantas cuyo diseño en clave de estrella ha logrado sobrevivir, en la iluminación trasera es donde el nuevo Peugeot 408 2026 da la nota con el que oficia de elemento inédito: por primera vez en la gama de la marca, el nombre del fabricante se lee en el mismo nivel lumínico de los pilotos rojos. En resumen, la apuesta del nuevo modelo pasa por una impronta tecnológica acorde a los tiempos que corren, pero sobre la base del carácter de siempre de su concepto de diseño general.