DOS SUPERVENTAS HÍBRIDOS QUE NO JUEGAN AL MISMO JUEGO
Son los dos mejores híbridos de peso pluma, ¿pero cuál es el mejor de los dos?
Si este 2026 te planteas comprar un coche híbrido barato, hay dos nombres que te van a aparecer antes que ningún otro: Toyota Yaris y Renault Clio. No es casualidad porque son superventas que llevan años en lo alto de las listas y han demostrado que el híbrido no es solo cosa de coches caros o complicados.
El Toyota Yaris es el híbrido por excelencia. El coche que todo el mundo recomienda porque sí, el que parece imposible que salga malo y el que ha construido su fama a base de fiabilidad, sencillez y consumos ridículos en ciudad. Es pequeño, discreto y no pretende impresionar a nadie.
El Renault Clio, en cambio, acaba de pegar un salto importante con su nueva generación, y trae un nuevo enfoque y una sensación clara de que ya no quiere ser solo un utilitario resultón, sino un coche más completo. Sigue siendo barato, sigue siendo híbrido, pero ahora apunta más alto y eso cambia por completo la comparativa.
Aunque ambos pertenecen al segmento B, la realidad es que están en extremos opuestos del mismo.
El Yaris se mantiene fiel al concepto clásico de utilitario: menos de cuatro metros, muy fácil de aparcar y está pensado sobre todo para ciudad. Es ágil, manejable y perfecto para trayectos diarios cortos.
El Clio ha crecido con cada generación y en 2026 eso se nota más que nunca. Ya no es el simpático utilitario de los 90. Es más largo, más ancho y ofrece una mejor sensación de espacio tanto delante como detrás. El maletero también juega a su favor, algo clave si el coche va a ser el único de la casa y no solo un segundo vehículo urbano.
En los motores está la diferencia más evidente, porque el Yaris ofrece versiones de 116 y 131 CV, suficientes y muy eficientes, con consumos reales muy bajos, mientras que el Clio responde con un híbrido de 160 CV que corre bastante más, acelera mejor y, lo más importante, consume prácticamente lo mismo. Más potencia y menos castigo en el surtidor.
En precio están sorprendentemente cerca. El Toyota Yaris parte algo más barato, pero la diferencia ronda apenas los mil euros, y en un coche nuevo, esa cifra se diluye rápido si miras lo que ofrece cada uno a cambio en espacio, prestaciones y polivalencia.
El Yaris sigue siendo una elección excelente si buscas un coche pequeño, urbano y extremadamente fácil de vivir. Es ideal para ciudad, para quien prioriza fiabilidad probada y para quienes no necesitan mucho más que moverse sin complicaciones y con un gasto mínimo.
Pero si buscas un híbrido barato que sirva para todo, que no se quede corto en carretera, que viaje mejor y que tenga un plus de empuje sin gastar más, el Renault Clio sale mejor parado. Cuesta un poco más, sí, pero ofrece más coche por ese dinero.