SOBRE 90.000 EUROS
El Land Rover Defender tendrá una versión 100% sostenible con la sobredenominación Sport, que se construye sobre una plataforma que permite baterías de hasta 90 kWh
El sector de los todoterreno cambió en 1948 con el comienzo de la producción del Land Rover Serie I, gama que desde 1983 conocemos como Defender. Surgió con cierto aspecto militar pero con cualidades para atravesar cualquier tipo de superficie. Por eso, fue tan demandado por ejércitos nacionales como por ciudadanos que trabajaban en granjas o viajaban por carreteras complejas. Más de 75 años después, el modelo incorporará una motorización 100% eléctrica.
Actualmente, el Land Rover Defender está disponible en el mercado con motorización pura de gasolina o híbrida suave, ambas con distintos niveles de potencia, o en versión híbrida enchufable de 300 CV de potencia, cuyo precio parte de 81.000 euros. Esto nos puede dar una pista de lo que puede costar un modelo 100% eléctrico, tal vez sobre los 90.000 euros.
En cualquier caso, su lanzamiento en el mercado será ya en 2027 y su denominación será Land Rover Defender Sport. Además de la motorización eléctrica, habrá otras novedades que consoliden la gama como una alternativa todoterreno de lujo. Por eso mismo, también debería llegar con distintas posibilidades de acabados y equipamientos.
El cuerpo del Defender Sport será parecido al del modelo actual, como se ha podido observar en los tests, pero no cumple con exactitud las mismas condiciones. De hecho, se extenderá un poquito. Mientras que ahora mide 4,5 metros de largo, se irá hasta los 4,6 metros. Esto se debe a que se construirá sobre una nueva plataforma EMA (Electrified Modular Architecture) propia del grupo Jaguar Land Rover y que también se aplicará a los próximos coches eléctricos como el Range Rover Evoque o el Range Rover Velar.
Esta plataforma integra baterías de entre 70 y 90 kWh para alimentar dos motores, uno por eje, para una tracción total. Esto se traduce en una autonomía que podría alcanzar hasta los 520 kilómetros, una cifra que se adapta a un coche que no solo te lleva de casa al trabajo cada día, sino que debe aguantar largas escapadas y trayectos.
La plataforma eléctrica, además, permitirá sumar sistemas que ayuden a optimizar el rendimiento todoterreno, su estabilidad, robustez y solidez, y añadir más tecnología con otros objetivos, como el infoentretenimiento. Sin duda, esta novedad impulsa a Land Rover hacia la nueva era y sigue rompiendo clichés sobre las motorizaciones eléctricas, que aún se conciben como urbanitas y no aptas para 4x4 de tierra, pendiente y roca.