HASTA 607 KILÓMETROS DE AUTONOMÍA
Test a fondo Toyota C-HR+ Advance: el C-HR eléctrico es más premium sin perder accesibilidad por precio y equipamiento
Suficientemente racional como para ser una compra lógica y suficientemente atractivo como para no parecerlo.
Hay algo que sorprende cuando te pones al volante del nuevo Toyota C-HR+ Electric: aunque comparta nombre y buena parte de su identidad visual con el C-HR híbrido, la sensación es que está mucho más cerca del Lexus RZ que de su hermano de combustión.
No es una cuestión únicamente de diseño. El C-HR+ nace sobre la plataforma e-TNGA, y eso se nota en la manera en la que está planteado el coche. La posición al volante, la respuesta del sistema eléctrico, el silencio de marcha y, sobre todo, la forma de entregar el par hacen que este C-HR+ tenga una personalidad propia.
Y hay otro factor que puede ser todavía más importante para quien esté pensando en dar el salto al coche eléctrico: el precio. El C-HR+ Electric Advance entra directamente en una categoría en la que puede medirse con modelos como el Tesla Model Y y otros SUV eléctricos de mayor recorrido comercial.
No pretende ganar por tecnología a cualquier precio. Su argumento es otro: ofrecer autonomía, prestaciones, espacio y equipamiento a un coste relativamente contenido dentro del mercado eléctrico.
Un C-HR que cambia de filosofía
El C-HR híbrido ya había apostado por una carrocería con personalidad. Pero el C-HR+ eléctrico da un paso más.
El frontal prescinde de la parrilla tradicional, los grupos ópticos son más estrechos y la silueta mantiene ese aire de crossover coupé que identifica al modelo. Los tiradores integrados en el pilar C y el tratamiento de la zaga ayudan a conseguir una carrocería con una aerodinámica bastante trabajada.
El dato más significativo es un Cx de 0,26, una cifra que tiene una consecuencia directa en un coche eléctrico: reducir la resistencia al avance para intentar aprovechar cada kWh disponible.
Y aquí Toyota ha entendido bien la cuestión. En un eléctrico, la aerodinámica no es simplemente una cuestión estética. Puede marcar la diferencia entre llegar con margen al siguiente cargador o tener que hacer una parada antes de lo previsto.
607 kilómetros sobre el papel
El C-HR+ Electric llega a España con una batería de 77 kWh y dos configuraciones mecánicas.
La versión de tracción delantera, que es la que más interesa desde el punto de vista de eficiencia, desarrolla 224 CV y homologa hasta 607 kilómetros de autonomía.
La alternativa AWD añade un segundo motor eléctrico en el eje posterior y alcanza los 343 CV, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos. A cambio, la autonomía máxima baja hasta los 500 kilómetros.
Nuestra unidad Advance de tracción delantera representa probablemente la configuración más equilibrada de la gama. No es la más potente, pero los 224 CV son más que suficientes para mover con soltura un SUV de este tamaño y, además, permiten aprovechar mejor la batería.
Al volante: más Lexus que C-HR
El motor eléctrico entrega el par de manera inmediata y lineal, sin cambios de marcha ni las variaciones de régimen que caracterizan al sistema híbrido. El resultado es una conducción mucho más refinada.
La plataforma e-TNGA aporta además una base estructural rígida y permite situar la batería en la parte baja del vehículo, con el consiguiente efecto sobre el centro de gravedad.
No estamos ante un SUV eléctrico diseñado para ser deportivo, pero sí ante un coche que transmite una sensación de aplomo superior a la que podría esperarse por su orientación familiar.
La dirección resulta suficientemente directa y el coche cambia de trayectoria con facilidad. En carretera rápida se muestra estable y en curvas mantiene bien la trayectoria.
No busca ofrecer las sensaciones de un Tesla Model Y Performance ni las de un SUV eléctrico de orientación deportiva. Su objetivo es otro: hacer que conducir rápido resulte sencillo y que conducir despacio sea agradable.
Potencia fácil de aprovechar
La respuesta de sus 224 CV es inmediata, como ocurre en prácticamente cualquier eléctrico, pero está bien dosificada.
No hay que jugar con el acelerador para conseguir una conducción suave en ciudad y, cuando necesitamos incorporarnos a una autopista o realizar un adelantamiento ahí están todos los caballos disponibles.
También podemos intervenir sobre la frenada regenerativa mediante las levas del volante, con cuatro niveles disponibles.
No llega a plantear una conducción de pedal único tan marcada como algunos rivales, pero permite adaptar la retención al tipo de carretera y recuperar energía durante las fases de deceleración.
Confort: una de sus bazas
El silencio propio de la propulsión eléctrica se suma a una suspensión que busca filtrar antes que transmitir. El resultado es un coche especialmente agradable para desplazamientos largos.
La ausencia de vibraciones y de cambios de marcha también ayuda a que el habitáculo tenga una sensación de refinamiento que acerca más al Toyota a su primo de Lexus que al C-HR híbrido.
La bomba de calor de alta eficiencia disponible en la gama contribuye además a gestionar la climatización con un menor impacto sobre el consumo energético.
En ciudad, el C-HR+ resulta fácil de llevar. En carretera, la sensación es de coche asentado, silencioso y con suficiente aplomo como para plantearse viajes largos.
Autonomía: la cifra que importa es la real
Los hasta 607 kilómetros homologados son una de las grandes bazas del C-HR+ Advance.
Como siempre en un eléctrico, conviene diferenciar la cifra WLTP del uso real. Temperatura exterior, velocidad, climatización, tipo de recorrido y estilo de conducción tienen un impacto directo sobre la autonomía.
Pero disponer de una batería de 77 kWh y de una carrocería con un Cx de 0,26 proporciona una base sólida.
Además, el C-HR+ puede recuperar del 10 al 80% de la batería en unos 30 minutos mediante corriente continua, siempre que el cargador y las condiciones permitan alcanzar la potencia necesaria.
Un detalle especialmente interesante es el preacondicionamiento de la batería, que puede activarse manualmente, programarse o funcionar automáticamente cuando el vehículo se aproxima a una estación de carga.
Es una función que puede parecer secundaria, pero resulta importante en viajes largos, especialmente con temperaturas bajas.
En corriente alterna, el Advance dispone de un cargador de 11 kW, mientras que el Spirit eleva esta capacidad hasta 22 kW.
Interior más tecnológico que el C-HR
El habitáculo sigue la tendencia actual de Toyota hacia una mayor digitalización.
La instrumentación digital de 7 pulgadas queda acompañada por una pantalla central de 14 pulgadas, con conectividad inalámbrica para Apple CarPlay y Android Auto.
También hay una mejora importante en el espacio. La plataforma eléctrica permite aprovechar mejor la arquitectura del vehículo y ofrecer un habitáculo más desahogado.
El maletero cubica 416 litros, una cifra correcta para el segmento, aunque no especialmente destacable frente a algunos rivales eléctricos que han hecho de la capacidad de carga uno de sus argumentos.
Seguridad: la letra pequeña
El Toyota Safety Sense incluye detector de ángulo muerto, ajuste dinámico de luces de carretera, sensores de aparcamiento con frenado automático y asistencia de salida segura, que alerta si al abrir una puerta se aproxima un vehículo o un ciclista por detrás.
El acabado Spirit añade todavía más tecnología, como cámara de visión 360 grados, alerta de tráfico delantero cruzado y asistente de cambio de carril.
No son elementos que hagan que el coche acelere más, pero sí tienen un peso considerable en un vehículo pensado para utilizarse todos los días.
El Toyota C-HR+ Electric Advance tiene una virtud difícil de encontrar: es suficientemente racional como para ser una compra lógica y suficientemente atractivo como para no parecerlo.
Tiene autonomía, prestaciones más que suficientes, buen confort, un diseño reconocible y una dotación tecnológica acorde con lo que se espera de un eléctrico actual.
Para quien busque un eléctrico familiar, tecnológico y con suficiente autonomía para viajar sin entrar en precios elevados, el C-HR+ Electric Advance es una de las alternativas que conviene tener en la lista.
Toyota C-HR+ Electric Advance: ficha
Motor: eléctrico, tracción delantera
Potencia: 224 CV (165 kW)
Batería: 77 kWh
Autonomía WLTP: hasta 607 km
Carga rápida CC: 10-80% en unos 30 minutos
Carga AC: 11 kW
Frenada regenerativa: 4 niveles
Coeficiente aerodinámico: Cx 0,26
Maletero: 416 litros
Pantalla multimedia: 14 pulgadas
Instrumentación digital: 7 pulgadas
Alternativa: C-HR+ Electric AWD, 343 CV, 0-100 km/h en 5,2 s y hasta 500 km de autonomía