de China a EEUU

Accidentes, fugas de virus y brechas de bioseguridad: el peligro que duerme oculto en probetas

Los detalles Moscú ha afirmado que la crisis por la peste neumónica se ha terminado y que ya "no existen riesgos para la salud". Algo que ahora mismo la OMS no se cree.

Un posible caso de peste neumónica en Rusia ha hecho saltar las alarmas. Moscú ha afirmado que, por ellos, la crisis se ha terminado y que ya "no existen riesgos para la salud". Algo que ahora mismo la OMS no se cree y, por eso, le ha pedido más pruebas. De momento, se sabe que hay una fallecida y los periodistas que revelaron la fuga biológica han tenido que huir de Rusia. Dijeron que todo vino de un tubo de ensayo roto.

Esta no sería la primera vez que un virus se escapa de un laboratorio. A lo largo de los años se han producido accidentes, fugas y brechas de seguridad que han demostrado que los virus son peligrosos hasta en el laboratorio.

En el año 2004 dos estudiantes de doctorado chinos se contagiaron en el laboratorio de la Universidad de Pekín. El virus, salido del laboratorio, contagió a 11 personas y la madre de uno de esos estudiantes murió. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha asegurado que la fuga se produjo por fallos graves en la bioseguridad en el laboratorio.

En 2007, el virus de la fiebre aftosa salió de un laboratorio de Reino Unido infectando a cientos de animales. Lo curioso es cómo salió: un virus vivo se filtró en las aguas residuales por problemas en las tuberías. En total, ocho explotaciones resultaron infectadas y miles de animales fueron sacrificados.

A finales de los 70, una instalación militar vinculada al programa soviético de armas biológicas soltó por accidente esporas de Antrax al aire provocando la muerte de 66 de personas y de cientos de animales. La Rusia soviética intentó ocultar el incidente porque había firmado un acuerdo para no desarrollar armas biológicas.

Janet Parker era una fotógrafa médica que trabajaba junto a un laboratorio de Birmingham. De repente se contagió de viruela —un virus que se consideraba eliminado— y murió. El virus salió de un laboratorio cercano a su trabajo. Tras esto, el gobierno inglés cambió las normas y desde entonces los laboratorios no pueden estar en el centro de las ciudades.

Lo sucedido en Estados Unidos en 1955 sigue siendo el mayor error de vacunación de la historia. Crearon una vacuna para terminar con la polio, pero uno de los lotes incluía polio activo. Fue un desastre. Unos 40.000 niños se contagiaron, de los que 260 terminaron con parálisis y diez murieron. La vacuna diseñada para terminar con la polio provocó más polio.

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