Eclipse solar total
El eclipse hará que se te pongan los pelos de punta: por qué no deberías sacar fotos del espectáculo
Para los más afortunados, la totalidad del eclipse durará casi dos minutos; para los menos, apenas 20 segundos. Pero todos deberían estar enfocados en lo mismo: en vivir el eclipse.
En la era tecnológica, nos hemos acostumbrado a plasmar todo lo que vivimos en una fotografía. O en miles. Si no lo capturamos, parece que no existe. Pasamos las vacaciones tratando de localizar el punto más 'instagrameable'; hacemos largas e interminables colas en destinos abarrotados para tomar una panorámica desde un mirador como si fuéramos profesionales. Pero lo cierto es que la mayoría de nosotros no somos fotógrafos, ni nos acercamos lo más mínimo a lo que puede hacer realmente un experto en fotografía.
Es por eso que aunque existen muchas recomendaciones para sacar las mejores fotos del eclipse del miércoles, el primer eclipse solar total visible desde España en más de un siglo, el mejor consejo para quien no sea fotógrafo profesional es que deje a un lado su móvil o su cámara y disfrute. Habrá decenas, cientos de expertos tomando las mejores imágenes del eclipse y dada su duración, brevísima, lo mejor es plasmarlo en nuestra cabeza como un recuerdo único, independientemente de que haya o no fotos que lo atestigüen.
Y la recomendación tiene más sentido aún si conocemos lo que va a ocurrir durante el eclipse: la Luna ocultará el Sol de manera visible a simple vista en la franja de la totalidad, que va desde A Coruña hasta Baleares, atravesando la mitad norte de la península. En algunos puntos, la totalidad durará apenas unos 20 segundos; en otros, se extenderá hasta algo menos de dos minutos. En cualquier caso, es poco tiempo para tratar de sacar una buena foto, por lo que lo mejor es sentir el eclipse. Porque "no es extraño que se pongan los pelos de punta" durante este fenómeno, incluso verás gente "que no puede reprimir el llanto" de la emoción.
Así lo ha explicado el astrónomo Pedro García Lario, en una sesión informativa de la Agencia Espacial Europea (ESA), donde trabaja. Son unos segundos, pero "los vamos a recordar el resto de nuestra vida". Es por eso que este 12 de agosto, deja a un lado el móvil, abraza tu compañía y simplemente siente el eclipse, observa y percibe lo que ocurre alrededor. Porque ocurren cosas, muchísimas cosas.
"Cuando se produce un eclipse total de Sol baja la temperatura drásticamente, unos cuantos grados casi de repente. Como consecuencia de esta bajada de temperatura se produce una brisa un poco fantasmagórica que podemos sentir en nuestro cuerpo", explica García Lario. Es algo tan natural que la naturaleza responde enseguida: "Los pájaros dejan de cantar, las gallinas se van a su gallinero y las vacas al establo". Y poco después, apenas unos minutos más tarde, todo vuelve a la normalidad.
Desde SEO/Birdlife señalan cómo, después del eclipse total de 2024, visible desde algunos puntos del continente americano, se pudo documentar precisamente este cambio de comportamiento entre los animales: muchas aves dejaban de cantar y adoptaban comportamientos propios de la noche, como reducir su actividad o prepararse para el descanso. Algunas aves nocturnas, como búhos o lechuzas, comenzaban a vocalizar durante la fase de oscuridad, un comportamiento habitual al anochecer, según recogen desde Europa Press.
Aunque hasta ahora no hay estudios científicos que demuestren cambios en la dirección o duración de la migración de las aves, se cree que el eclipse podría influir en aquellos que se encuentren en pleno desplazamiento, ya que son muchas especies las que, en agosto, están en plena migración posnupcial. Igual que García Lario, desde esta organización recomiendan "levantar la mirada hacia el cielo" y "observar la vida" para contemplar "las transformaciones que experimenta la naturaleza durante estos minutos".
Pero también el eclipse de este miércoles es "una oportunidad de sentimiento de pertenencia al cosmos". "Nos habla también un poco de nuestra fragilidad, del deseo de conocer, de explorar, inherente a la especie humana. Y además es que la experiencia de observar un eclipse total de Sol es no solo una experiencia visual, sino una experiencia sensorial", recuerda el astrónomo. Al eclipse le sigue, además, otro importante espectáculo: la lluvia de estrellas más esperada del año, la de las Perseidas, que tendrá en la noche de después del eclipse su pico máximo.
Y dado que para que tenga lugar un eclipse de estas características hemos de estar en fase de luna nueva, la oscuridad nos acompañará para poder observar los miles de meteoros moviéndose por la inmensidad del cielo nocturno. Millones de personas mirando al Sol, de día, y millones de personas mirando las estrellas, de noche. Todo en un mismo día.