¿Un fenómeno casual?
Por qué hay tres eclipses seguidos visibles desde España si son fenómenos tan raros
El 12 de agosto tiene lugar un eclipse solar total visible en España por primera vez en más de 100 años. Pero en 2027 habrá otro. Si son tan extraños, ¿por qué hay ahora varios seguidos?
El eclipse solar total del 12 de agosto no sólo será visible en España, sino que España será uno de los mejores países del mundo para observarlo. No es de extrañar, pues, que se espere un turismo masivo durante la segunda semana de agosto, especialmente en las zonas por donde será visible la totalidad del fenómeno. Es el primer eclipse total visible en España en más de un siglo, desde 1912. Pero curiosamente no será tan raro volver a verlo: el 2 de agosto de 2027, España volverá a oscurecerse de nuevo en un fenómeno similar.
Después habrá que esperar hasta 2053 para que se repita. Sí, son poco frecuentes. Pero el de este verano está enmarcado en el 'trío de eclipses', un fenómeno inédito en nuestro país. Los de 2026 y 2027 serán eclipses solares totales y el de 2028, anular. Pero lo cierto es que detrás de todo esto lo único que hay es una mera casualidad.
Un eclipse solar se produce cuando, desde la perspectiva de la Tierra, la Luna pasa por delante del Sol y lo oculta, aunque, dependiendo del lugar del planeta en que se encuentre el observador, puede ser de varios tipos. Es total cuando toda la superficie del Sol queda cubierta por la Luna; anular, cuando la Luna no cubre del todo esa superficie y deja visible un anillo solar; y parcial, cuando la Luna solo oculta una parte del Sol.
Estos fenómenos se repiten siguiendo unos patrones bastante regulares: cada año se producen entre cuatro y siete eclipses de Sol y de Luna, pero lo normal es que haya al menos dos eclipses solares y dos lunares que suceden en 'estaciones de eclipses'. "Este año han sido en febrero y principios de marzo, y en agosto, pero cada año se van adelantando un poco respecto del siguiente, por eso no tienen lugar siempre en los mismos meses pero siguen un patrón muy regular", explica a EFE el astrónomo del Observatorio Astronómico Nacional Miguel Querejeta.
"Todo esto ya lo identificaron civilizaciones muy tempranas, como las de Mesopotamia o los mayas, que sabían que los eclipses suceden en épocas concretas y que solo pueden ocurrir en luna llena, en el caso de un eclipse lunar, y en luna nueva, en el de un eclipse solar, de manera que las fechas en las que puede ocurrir un eclipse cada año se reducen a unas pocas", dice Querejeta. Por tanto, "los eclipses siguen un patrón bastante regular", señala el investigador, actualmente en el Observatorio Europeo Austral (ESO), en Múnich (Alemania).
Periodicidad de los eclipses
No obstante, como este fenómeno —sobre todo un eclipse total— es el resultado de factores muy específicos, como la órbita de la Luna alrededor de la Tierra y su distancia relativa al Sol, "la periodicidad con la que es visible desde un lugar concreto es mucho más caprichosa", advierte. En España, el último eclipse anular visible sucedió en 2005, y el último eclipse total se pudo ver en 1959 pero solo en las Islas Canarias, en la península no se ha visto un eclipse total de Sol desde hace más de un siglo.
"De promedio, en un lugar concreto se puede ver un eclipse de sol total cada casi 400 años. Así que, que ahora en España vayamos a ver dos eclipses totales de sol en 2 años consecutivos —aunque la banda de totalidad no sea la misma zona del país— es una casualidad considerable", reconoce Querejeta. "El de este agosto es el primer eclipse solar en Europa continental de este milenio, algo que los astrofísicos y los aficionados a la astronomía llevábamos décadas esperando, y un fenómeno que en España no hay que perderse porque será "una oportunidad histórica que marcará el recuerdo de toda una generación", aconseja el astrónomo español.