Aniversario

100 años de Marilyn Monroe, la sex symbol que luchó contra etiquetas, depresión y adicciones

Los detalles Este lunes, 1 de junio, se cumplen 100 años del nacimiento de Marilyn Monroe. La actriz, nacida en Los Ángeles, tuvo durante los años 50 y 60 una carrera meteórica tocando lo más alto del cine en Hollywood.

Marilyn MonroeEuropa Press

Se cumplen 100 años del nacimiento de Norma Jean Mortenson, más conocida como Marilyn Monroe, icono por excelencia del cine y sex symbol de los años 50 y 60, convirtiéndose además en el mito de belleza del siglo XX. Sin embargo, su imagen poco tenía que ver con su verdadera personalidad y con los problemas a los que tuvo que enfrentarse: la depresión y las adicciones.

Monroe nació el 1 de junio de 1926 y falleció con tan solo 36 años, el 5 de agosto de 1962. Desde el principio, los forenses dijeron que la muerte se produjo debido a una ingesta accidental o a un suicidio por una sobredosis de medicamentos, algo que cuadraba con su conocida inestabilidad.

En los últimos meses, su fragilidad era extrema y apenas salió de su casa. Desde hacía años consumía grandes cantidades de alcohol y drogas que ya le habían puesto al borde de la muerte en varias ocasiones. A su vez, arrastraba graves consecuencias de una infancia traumática, a lo que se había unido la enorme presión que sufría por su condición de estrella.

Tanto es así que, según un estudio publicado en 2023 en la revista Clinical Neuropsychiatry, Monroe era maníaco-depresiva, con un cuadro de ansiedad, insomnio y conductas autolesivas.

Cómo Norma se convirtió en Marilyn

Hació en Los Ángeles y era hija de madre soltera, Gladys Baker, una montadora de películas con problemas mentales, por lo que la niña creció en hogares de acogida y diversas instituciones, época en la que sufrió abusos sexuales.

De adolescente, la actriz se refugió ya en el cine y el 19 de junio de 1942, poco después de cumplir 16 años, se casó con Jim Dougherty, un trabajador de la empresa aeroespacial Lockheed Corporation, en un intento de escapar a su vida de orfanatos.

Sin embargo, el matrimonio apenas duró cuatro años y tras el divorcio la joven Marilyn comenzó a trabajar como modelo de bañadores y a lucir su melena oxigenada dando origen a esa perfecta mezcla de inocencia y sexualidad que cautivaría a productores, directores y espectadores.

Algunas de aquellas fotografías se publicaron en revistas y llamaron la atención de Howard Hughes, el presidente de RKO Pictures, quien le ofreció su primera audición. Pero, aconsejada por el agente Ben Lyon, se fue al estudio rival, 20th Century-Fox, donde firmó su primer contrato: 125 dólares a la semana por un periodo de seis meses.

Para entonces empezó a llamarse Marilyn Monroe, el apellido sacado de la familia de su madre y el nombre en recuerdo de Marilyn Miller, una de las actrices predilectas de Lyon.

En 1949 realizó una sesión de fotos desnuda que se hicieron mundialmente famosas cuando se publicaron cuatro años más tarde en la revista Playboy, lo que coincidió con el comienzo de su noviazgo con la leyenda del béisbol Joe DiMaggio. Marilyn se casó en 1954 con él en plena racha artística para ella con películas como 'Niágara', 'Los caballeros las prefieren rubias' o 'Cómo casarse con un millonario' y se divorciaron en apenas nueve meses.

Los últimos años de Marilyn

Monroe continuó su carrera con éxitos como 'La tentación vive arriba' (1955) donde aparece la famosa imagen de la actriz tratando de impedir que se le suba la falda por el aire que sale de las rejillas del metro.

Sin embargo, por aquel entoces eran cada vez más frecuentes las quejas de los estudios sobre su comportamiento en los platós: no se presentaba a trabajar a tiempo, argüía supuestas enfermedades para ausentarse y se labraba a pulso la fama de tormento entre productores, directores y actores, mientras arreciaban los rumores sobre romances con múltiples celebridades de la época.

A pesar de ello, Monroe luchó por demostrar que podía ser considerada una actriz seria ('Bus Stop', 1956), a lo que contribuyó su nuevo matrimonio, esta vez con el dramaturgo Arthur Miller, con quien vivió un periodo de estabilidad que duró cinco años.

Recientemente se descubrieron unas grabaciones en las que Miller describía a Monroe como una persona "encantadora" y "una mujer muy inteligente" con "un gran sentido del humor, ironía y generosidad", pero dominada por la "paranoia" porque sospechaba que todo el mundo la explotaba o la perjudicaba.

Rodó la célebre 'Con faldas y a lo loco' (1959), junto a Tony Curtis y Jack Lemmon, y al año siguiente Miller escribió para ella 'Vidas rebeldes', que sería su último largometraje. El rodaje fue muy complicado. Monroe llegaba siempre tarde, las condiciones climatológicas eran muy duras y la actriz enfermó de agotamiento, lo que obligó a hospitalizarla durante una semana.

Todo eso contribuyó a que aumentaran los rumores sobre su falta de fiabilidad, según el American Film Institute. En 1962 Monroe comenzó a filmar la comedia 'Something's Got to Give', dirigida nada menos que por George Cukor. Sin embargo, estuvo frecuentemente ausente del set debido a enfermedades y el filme quedó inacabado.

En mayo viajó a Nueva York para asistir a una gala donde cantó el famoso 'Feliz cumpleaños' al presidente John Kennedy, quedando esta escena en el imaginario no solo de todo un país, sino de todo un mundo. Tres meses, el icono despareció para siempre.

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