'Manufacturas del Club de la Gente Sola'
Arde Bogotá aborda la soledad en su nuevo disco: "Cada vez estamos más conectados y, sin embargo, más gente se siente sola"
Los detalles Arde Bogotá regresa con su tercer álbum, 'Manufacturas del Club de la Gente Sola', un trabajo que explora la idea de fabricar un aparato para la sensibilidad, para uno elegir cuándo quiere sentir y cuándo no.
Resumen IA supervisado
Arde Bogotá lanza su tercer álbum, 'Manufacturas del Club de la Gente Sola', explorando temas de soledad y desamor en un mundo hiperconectado donde muchos se sienten solos. La banda, compuesta por Antonio García, José Ángel Mercader, Pepe Esteban y Dani Sánchez, busca redefinir su identidad musical y la conexión con su público, optando por conciertos en salas pequeñas y venta de entradas físicas para fomentar el contacto humano. En una entrevista con laSexta, reflexionan sobre la justicia en la venta de entradas y el impacto de la soledad en la sociedad actual, además de abordar temas de actualidad como la vivienda en España.
* Resumen supervisado por periodistas.
Arde Bogotá regresa con un tercer álbum, llamado 'Manufacturas del Club de la Gente Sola'. En el disco, el grupo habla sobre la soledad, el desamor y de todas esas emociones negativas que, cuando te tocan sentirlas, muchas veces querrías evitar. Un trabajo en el que exploran esa búsqueda extraña de cómo hacer un corazón que no sienta.
En un mundo cada vez más conectado, el grupo pone encima de la mesa cómo cada vez más personas se sienten solas. Los cuatro músicos que componen Arde Bogotá: Antonio García (vocalista y guitarrista), José Ángel Mercader (batería), Pepe Esteban (bajo eléctrico) y Dani Sánchez (guitarra), hacen en este proyecto una exploración sobre qué quieren que sea su banda.
Un proyecto donde, además, han evitado la venta de entradas online y han apostado por salas más pequeñas, donde el contacto con el público sea más cercano. laSexta se sienta con ellos para hablar sobre este nuevo trabajo, la soledad e incluso temas de actualidad como la vivienda.
Pregunta: 'Manufacturas del Club de la Gente Sola' es vuestro tercer álbum, ¿qué tiene de especial?
Antonio: Primero el atrevimiento que sentimos dentro del álbum. A nivel musical, todas las cosas a las que nos hemos atrevido, toda la exploración que hemos hecho sobre qué queremos que sea Arde Bogotá, a qué queremos que suene, cómo queremos que la gente entienda la diferencia que puede haber entre esta banda y cualquier otra canción del universo. También, que tiene mucho de lo que hemos sentido en el tiempo de hacerlo, de los sentimientos y las cosas que hemos dejado plasmadas y de la búsqueda extraña sobre cómo hacer un corazón que no sienta.
Pregunta: ¿Cómo veis vosotros el concepto de soledad?
Antonio: El álbum habla de cómo fabricar un aparato para la sensibilidad, para uno elegir cuándo quiere sentir y cuándo no. El tema que sobrevuela eso, o de alguna manera lo que va recorriendo el álbum todo el tiempo, es la soledad. Creo que es ahí donde aparecen las reflexiones, las sensaciones y los recuerdos que de repente uno querría cambiar y decir: '¿por qué me estoy sintiendo así? No me quiero sentir así, ojalá poder apagarlo'.
Es algo que sobrevuela como si fuera una sombra fea al mundo que vivimos ahora y la sociedad en la que estamos, en la que cada vez estamos más comunicados y conectados con los demás y, sin embargo, cada vez más gente está sola y se siente sola, aunque en comunidad.
Pregunta: En esta gira que tenéis entre manos, 'Hervideros Vibra Mahou', queréis hacer todo lo contrario teniendo al público súper cerca. Es algo contradictorio, ¿verdad?
Antonio: Claro. El combate, o una reflexión que se va alcanzando en el disco, es eso. Que esa soledad o esos sentimientos que uno trata de apagar, a veces, te los ponen ahí y uno no los puede elegir, simplemente hay que convivir con ellos. Una forma lógica, o la que nosotros hemos entendido mejor, es convivir en grupo, por eso nuestra sociedad creativa es coral, es grupal. También es lo que tratamos de llevar a la gente, que viva la experiencia humana de estar en el concierto hombro con hombro y disfrutar de la canción desde lo grupal.
Pregunta: En el concierto, y también en la venta de entradas. Vuestros fans han estado todos juntos.
Antonio: Una de las cosas que nos gustó mucho de la experiencia es que la gente nos trasladó que pudo disfrutar dentro de la experiencia sufrida que entendemos que es hacer una cola así. La gente pudo hacer amigos, compartirlo... Alguien nos dijo en Madrid que se habían hecho amigos allí y que irían juntos al concierto. Gracias por eso.
Pregunta: Queríais sobre todo hacerlo de una forma más justa, ¿creéis que lo habéis hecho? ¿Habéis solucionado ese concepto que queríais combatir?
Antonio: Desde luego hay cosas que estarán bien y mal. El concepto de justicia quizás no es como totalitario, pero tengo la convicción y sigo considerando que era la mejor opción. Creo que de entre las personas que pudieran permitirse la entrada, permitirse estar durante ese tiempo allí, permitirse hacer la cola...De entre esa gente que podía ir al evento, la entrada la tiene el que más quería tenerla y el que más estaba dispuesto a hacer una cola, pasar tiempo allí y sufrir esa experiencia, porque sé que es un sacrificio.
Cuando abres una cola virtual y estas ahí toda la mañana, en la página, preparado para darle al botón y le das a la hora en punto y eres el 30.000 en la cola me pregunto: ¿por qué? No sé si los otros 29.999 querían la entrada más que yo, pero lo cierto es que estarán antes. En este caso no. No sé si estará bien, mal o peor, pero de corazón pienso que es un poco más justo.
Pregunta: Habladme de vuestras expectativas, ¿os esperabais que hubiese tanta gente haciendo cola desde muchas horas antes e incluso que acampase?
Antonio: No. Pensábamos que habría gente que iría por la mañana y que harían cola desde antes. Había gente muy mayor haciendo cola, gente muy joven, gente que acampó... Nos queda el agradecimiento y también la sensación de que no era nuestro deseo ese. Creíamos que era la forma de abrir recintos un poco más pequeños de lo que habíamos hecho el año pasado, pero no era nuestro deseo que alguien lo sufra o lo padezca de esta forma.
Pregunta: Os ha ido muy bien con esta estrategia, ¿os gustaría utilizarla en futuras giras?
Antonio: No lo sé. Hay que hace esa reflexión.
Dani: No. En espacios más grande es un poco más complicado porque las colas pueden ser infernales. La oportunidad de hacerlo era aquí y lo más importante es que no somos ajenos al problema. Él (Antonio) se ha visto en una cola de Harry Style siendo el 30.000 y eso abre un debate muchas veces entre nosotros en la furgo. Creo que eso es lo valioso, no ser ajeno a lo que ocurre en el mundo y decidir hacer una gira y que de eso se encargue la tiquetera y tú te olvides. Aunque no solucionemos el problema, haber reflexionado sobre ello y haber intentado algo ya lo hace valioso. Ojalá todo el mundo, aunque no lo consiga, esté en el camino de intentarlo.
Pregunta: ¿Habéis tenido alguna mala experiencia al comprar entradas online?
Antonio: La que ha dicho él (Dani). Queríamos ir al concierto de Harry Style. Teníamos tres ordenadores y un teléfono móvil. Le dimos a la hora en punto y era el 30.000. Pues nada, a ver si hay suerte y cuando llegues a ver qué precio hay. Iré al concierto encantado porque me gusta mucho su trabajo, pero cuando vimos eso dijimos: 'no sé si la cola presencial es mejor o peor, pero es ligeramente más humana'.
Pregunta: Habéis dicho que sois capaces de llenar estadios enormes al igual que estos recintos más chicos, ¿cómo es tener público cerca e incluso llegar a subirlo al escenario? Como artistas, ¿qué se siente?
Pepe Esteban: No lo hemos hecho todavía. Es como caer de pie. Es como cuando estás a punto de dormirte y te da esa sensación de que te caes. Todavía no ha ocurrido, pero nos lo hemos planteado. Hemos hecho alguna especie de prueba y se siente raro, pero también parece muy divertido y genera algo nuevo como intérprete y como público. Creo que es algo para experimentarlo.
Pregunta: ¿Os da algo de miedo?
Pepe Esteban: Por supuesto, ¿y si un tío decide darme una hostia? Eso lo he llegado a pensar. También pienso que va a haber gente razonable que va a ir y no va a hacer el payaso, que es el término más flojo y rápido que se me ocurre. Bueno, miedo no, en verdad no. Entre risa y risa pienso que me van a pegar un capón o me van a apagar el amplificador, pero confío en nuestro público.
José Ángel: No sabes lo que puede ocurrir, y eso es parte del encanto. El ser humano es impredecible. Lo es para hacer una cola, para ir a comprar la entrada física y para subirlo al escenario, que probablemente ni nosotros como intérpretes ni ellos como público han experimentado. Hasta que no estés en ese momento no vas a saber hasta dónde es capaz de llegar el razonamiento de esa persona. No sabes si va a estar disfrutando, si va a estar moviéndose, si se va a poner nervioso... y es parte de lo bonito. Estamos aprendiendo mucho de cómo funciona la mente de la persona que escucha música, tanto para comprarla, como para relacionarse con la gente de la cola y hacer amigos o ponerse de mala hostia, y pronto sabremos cómo funciona en un entorno de disfrute pero también de cierta tensión, porque tienes que estar arriba y no es algo a lo que estén acostumbrados.
Pregunta: Tenéis un buen público. La gente que estaba en la cola estaba encantada, conociéndose unos a otros y disfrutando muchísimo del momento.
Antonio: ¡El mejor!
Pepe Esteban: Hay una reflexión que me dijeron al final del día de la venta física muy positiva. Me dijeron que no habían conseguido entradas pero que solo por las horas que estuvieron haciendo amigos y compartiendo la cerveza, historias y cuidándose los unos a los otros, ya me mereció la pena. Espero que en general los fans, el público de una banda, valore por una parte la acción, pero por otra también vaya el que compartáis un gusto y un intento de una acción que tiene cierta dureza, porque tienes que hacer horas de cola. Que te lleve como aprendizaje o te lleve a la reflexión de que al final la experiencia y ser bueno con las otras personas y compartir algo que es motivo de felicidad es algo que realmente afianza una relación o sentirte bien o, en general, ser buena persona. Esos aprendizajes son los que molan, más incluso que el hecho de haber comprado la entrada. Si esa persona se va feliz a pesar de todo, es casi igual o más importante que haber conseguido la entrada.
Pregunta: Y combatís ese concepto del que habláis en el disco, de conectar con una persona dejando a un lado las redes sociales y estar allí hablando todo el día.
Pepe Esteban: Las redes sociales te permiten estar más conectado en un mundo en el que a la vez estás más desconectado, porque al final lo estás haciendo desde el móvil, en soledad. Mira que aparentemente realista es estar interconectado con tanta facilidad por la globalización a la que hemos accedido gracias a internet, pero ¿cuándo vamos a quedar y dejar el WhatsApp o el chat de Instagram? Eso creo que también se ve reflejado en la propuesta que hicimos de vender las entradas, volver a las salas, estar más cerca, subir a la gente al escenario, que la gente se vea en una cola física donde más o menos se democratiza el asunto... Al final, eso es el club de la gente sola también.
Pregunta: ¿Se puede decir entonces que ha superado vuestras expectativas?
Pepe Esteban: Me mandaron una foto de una tienda de campaña y dije: '¿Cómo?' Ha superado las expectativas y creo que es bueno, porque te hace conocerte más como fan. Si mi banda favorita sacara un bolo de entrada física en un horario limitado y dijese: 'me lío la manta a la cabeza y a ver qué pasa'... Joder, no solo hace a la banda descubrir hasta dónde llega el amor de un seguidor, sino hasta dónde eres capaz de llegar tú por hacer algo que realmente te gusta, amas y te llena.
Pregunta: Antes de terminar, hay un tema de actualidad que no puedo dejar pasar. La acampada de Sol y el desahucio de Maricarmen, ¿lo habéis hablado como grupo?
Antonio: No lo hemos hablado como grupo. Creo que es un momento crucial de la sociedad española en el que de nuevo, después de 15 años, se vuelve a acampar en el kilómetro cero del país para, como mínimo, obligar a que exista una conversación importante que tenemos que tener como país, sobre todo la clase política. También reflexionar sobre qué tipo de sociedad estamos construyendo, hacia dónde va respecto a, quizás, el asunto más crucial junto a la educación y la salud, que es la vivienda. Reflexionar sobre qué tipo de sociedad somos cuando una persona como Maricarmen se queda fuera de su casa, qué hemos permitido, qué tenemos que pensar y qué tenemos que cambiar sobre nosotros.
Ha habido grandes movilizaciones en la historia reciente de nuestro país que han permitido que, como sociedad, cambiemos la mentalidad respecto a algunas cosas, como las manifestaciones del 8M o el 15M, que habrán tenido mayor o menor repercusión respecto de lo que como persona que se moviliza aspiras a conseguir, pero sí que generan un cambio en la sociedad. No hablamos igual de la cuestión de genero después de la movilización del 8M y creo que no volveremos a hablar igual de qué es la vivienda, qué es una casa, quién tiene que tener acceso y cómo debe regularse eso, después de lo que está ocurriendo. La verdad que, con toda la humildad del mundo, estoy bastante orgulloso de formar parte de esta generación, aunque hay una acampada super plural en edades, pero como persona de 30 años me siento muy interpelado por eso porque es la situación de las personas que conozco y ojalá que se genere un cambio.