Nuevas medidas
El Medusa Festival no para pese al calor en Cullera con medidas como agua gratis, un "refugio climático" y piscinas
Los detalles Los asistentes esperan disfrutar de tres días de fiesta y conciertos, pero las temperaturas van a superar los 30 grados, por lo que el festival ha incorporado más medidas para hacer frente al calor.
Resumen IA supervisado
En medio de una intensa ola de calor, los festivales de música, como el Medusa Festival de Cullera en Valencia, están implementando medidas para garantizar la seguridad del público ante temperaturas superiores a los 30 grados. Este festival ha incorporado una carpa de 2.500 metros cuadrados que reduce la temperatura entre siete y nueve grados, según Ibai Cereijo, portavoz del evento. Además, ofrecen agua potable, fresca y gratuita en 350 puntos de distribución y cuentan con piscinas para refrescarse. Los asistentes pueden optar por bungalós con aire acondicionado, mientras que el resto dispone de 50.000 metros cuadrados de sombra y asistencia sanitaria en todo el recinto. Estas medidas son esenciales para que el único que se recaliente sea el escenario durante los tres días del festival.
* Resumen supervisado por periodistas.
En plena ola de calor, no es recomendable estar muchas horas a pleno sol. Por eso, los festivales de música se están reinventando y buscan soluciones que garanticen seguridad al público. Un ejemplo es el Medusa Festival de Cullera, en Valencia, donde les quedan tres días de conciertos por delante y las temperaturas superan los 30 grados.
El calor ha llevado a la organización a adoptar medidas. "Este año hemos incorporado una nueva carpa de 2.500 metros cuadrados, un verdadero refugio climático en el corazón del festival", comenta Ibai Cereijo, portavoz del festival.
Cereijo explica que, más allá de dar sombra, lo relevante es que al entrar en la carpa "inmediatamente la temperatura baja entre siete y nueve grados".
También ofrecen agua "potable, fresca y gratuita para todos los festivaleros". Para ello, Cereijo cuenta que tienen 350 puntos de agua.
Y, si no es suficiente, para eso están las piscinas. Los más afortunados duermen en bungalós con aire acondicionado. "Cuando tienes cierta edad premia más pagar por estar aquí con confort", afirma Miguel, uno de los asistentes.
El resto lo hace bajo 50.000 metros cuadrados de sombra. Además, la asistencia sanitaria también está desplegada por todo el recinto. Unas medidas necesarias para que, durante los tres días de festival, el único que se recaliente sea el escenario.