Utilizan una versión especial
El secreto de un pegamento 'sagrado': utilizaron Loctite para unir las seis torres de la Sagrada Familia
Los detalles En total, utilizaron 24 toneladas de este producto, que dicen que se espera que pueda durar siglos, para unir la piedra y el acero de sus torres centrales.
Resumen IA supervisado
La Sagrada Familia ha utilizado un adhesivo especial de Loctite para ensamblar las torres centrales de piedra y acero. Este adhesivo, diseñado específicamente para la construcción, ha sido clave en la unión de más de 800 módulos que forman las torres, incluida la recientemente bendecida torre de Jesucristo. Según Begoña Cantera, ingeniera jefe del proyecto, se han empleado 24 toneladas de adhesivo, capaz de soportar una carga de 100.000 personas por metro cuadrado. Jordi Faulí, arquitecto director, destaca que el adhesivo resiste condiciones adversas como el ambiente salino y las vibraciones del tren. Así, Loctite se convierte en un ejemplo de cómo las nuevas tecnologías cumplen la visión de Gaudí.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Sagrada Familia se ha ensamblado con Loctite. En concreto, con una versión especial que la marca alemana ha realizado para unir la piedra y el acero de sus torres centrales.
Hace tan solo unos días que la Sagrada Familia deslumbró al mundo tras la bendición papal de su torre más alta, la de Jesucristo. Ahora, hemos conocido que tanto esa como otras cinco torres centrales se 'pegaron' con Loctite, aunque no el que estamos acostumbrados a usar en casa.
"24 toneladas de adhesivo para la construcción de las seis torres. Son dos productos que, al unirse, empiezan a reaccionar y producen el efecto que necesitamos", explica Begoña Cantera, ingeniera jefe del proyecto.
En el vídeo que acompaña a la noticia se puede ver uno de los más de 800 módulos de acero y piedra que forman las torres centrales de la Sagrada Familia. Todo unido por un material gris que debe durar, dicen, siglos y siglos.
"Estructura de hiladas de piedra unidas en el interior con unas barras de acero pesadas. Lo fundamental era conseguir que estuvieran completamente unidas, teniendo en cuenta que son materiales diferentes, con dilataciones diferentes, por ejemplo", señala Jordi Faulí, arquitecto director de las obras.
Gracias al adhesivo, la estructura es capaz de soportar una carga de "100.000 personas en un metro cuadrado", según destaca Begoña Cantera.
Además, no es solo por una cuestión. "Estamos muy cerca del mar, eso significa que hay un ambiente muy salino y corrosivo. Además, las vibraciones, al pasar dos metros y el AVE, puede afectar a la construcción y el adhesivo fue capaz de cumplirlo", explica la ingeniera jefe del proyecto.
Está claro que el Loctite no existía en tiempos de Gaudí, pero, como bien recuerda Jordi Faulí, "él pensaba que las nuevas generaciones lo que aportarían principalmente es el arte y las nuevas tecnologías de construcción".
Y así es como llega el Loctite, un adhesivo capaz de sostener la iglesia más alta del mundo.