"Sin duda ha habido contacto"
¿Polvorín en Mercedes? Russell y Antonelli no sellan la paz: "No voy a dejar pasar a nadie sin más"
El Mundial se pone al rojo vivo tras una batalla entre los dos pilotos de Mercedes que puede significar un antes y un después.
La batalla está servida. Parece que tanto George Russell como Kimi Antonelli quieren dar guerra en este campeonato. Con un Mercedes que, por ahora, es el coche más rápido de la parrilla, los dos pilotos de las 'flechas de plata' saben que se están jugando el Mundial.
Antonelli ha sido la gran sorpresa este año. Tras un 2025 en el que estuvo a rebufo de Russell, se esperaba que el británico dominara con puño de hierro en Brackley. Sin embargo, no ha sido así, el joven y casi novato se le ha subido a las barbas. Lidera el Mundial y no tiene intenciones de bajar de ese escalón.
Prueba de ello ha sido esta carrera sprint del GP de Canadá. Antonelli ha mostrado mucho más ritmo, pero la precipitación le ha jugado una mala pasada y ha acabado en 3ª plaza después de una batalla con Russell en la que llegaron a tocarse.
El italiano se fue a la hierba en dos ocasiones, aunque acabó la prueba pegado al alerón trasero de Norris, quien, a su vez, estaba atacando a Russell. Antonelli no dudó en quejarse por radio tras el toque en la curva 1. Una vez finalizada la prueba Russell afirmó que no tiene ninguna itención de dejar pasar a nadie.
"En años anteriores se ha hablado de competir entre sí con dureza pero de forma justa, y por mi parte nunca ha habido malas intenciones. Del mismo modo, no voy a dejar pasar a nadie sin más. Ambos estamos luchando por el Mundial", señaló el británico de Mercedes.
Sin embargo, Antonelli no parecía tan convencido con la limpieza de la maniobra de Russell: "Si estás rueda a rueda, puedes adelantar donde sea. Sin duda ha habido contacto. Hemos competido duramente y hemos tenido suerte de no chocar".
Está claro que una nueva rivalidad puede haber nacido hoy en el Circuito Giller Villeneuve. Veremos si la competitividad se mantiene y si Toto Wolff tiene que salir alguna que otra vez a calmar los ánimos en su garaje.