"¡Tiempo muerto, Carlos!"
"Le dije que iba a ser número uno": la anécdota de un extenista con un joven Alcaraz de 17 años
John Isner, ganador del partido de tenis más largo de la historia en Wimbledon 2010, ha relatado cómo Carlitos le agotó durante un peloteo previo al ATP 500 de Acapulco en 2021.
El nivel y rendimiento de Carlos Alcaraz no para de sorprender a expertos, tenistas y exjugadores del circuito ATP. Pese a su corta edad, el murciano continúa batiendo a sus rivales sin cesar y llenando su vitrina personal con trofeos cada año.
Aunque el asombro en las gradas y pistas es permanente, hay un extenista que ya predijo el futuro de Carlitos antes de cumplir la mayoría de edad. En 2021, John Isner, ganador del partido de tenis más largo de la historia en Wimbledon 2010, ha revivido el momento en el que compartió pista con el español.
"Entrené con Carlos en Acapulco, creo que en 2021. Tenía 17 años y le habían dado una wildcard. ¿Sabes el calor que hace allí? Son las cinco de la tarde. Entrenamiento en la pista central de Acapulco. No me lo estoy inventando. Estaba tan emocionado de pelotear conmigo. Pensé: '¡Esto es asombroso'. Te lo digo. Él era tan bueno", confiesa Isner en el podcast 'Nothing Major Show'.
El rendimiento de Alcaraz fue tan bueno durante el peloteo que captó la atención del extenista. "Después de ese entrenamiento, le dije a mi entrenador que iba a ser el número uno del mundo. Porque la pelota sale de su raqueta de forma diferente, incluso a los 17 años. Puedo confirmar esta historia. Hacía mucho calor y él no paraba de golpear, golpear y golpear", añade.
El estadounidense relató esta anécdota debido a una foto que le mostraron sus compañeros de cuando conoció a Alcaraz en el Mutua Madrid Open cuando era pequeño, de la cual Isner no se acordaba. "No recuerdo esta foto. Me avergüenza no recordarla", comenta el de Texas entre risas.
Por último, Isner recuerda que acabó "reventado" en aquel peloteo. "Yo pensé: 'Tío, tengo que irme'. Le dije: '¡Tiempo muerto, Carlos! Tengo que ir a la banda a tomar un sorbo de agua'. O sea, me estaba muriendo ahí fuera. Me gusta pensar que le inspiré a alcanzar su grandeza", concluye el norteamericano bromeando sobre el momento que compartió en Acapulco con Alcaraz.