Campaña de la renta 2025

Cambios clave de la Agencia Tributaria para la declaración de la renta 2025

La Agencia Tributaria introduce modificaciones clave para la declaración de la renta del ejercicio 2025, novedades que implican ajustes importantes para contribuyentes y asesores fiscales.

Una persona presentando su declaración de la renta en abril de 2025Eduardo Parra / Europa Press

Hay años en los que la declaración de la renta se convierte en un simple trámite y otros en los que la normativa cambia el tablero. 2026 es de los segundos —recuerda que la campaña de la renta de 2026 se corresponde con el ejercicio pasado—. La Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) ha avanzado reformas normativas con efectos desde el 1 de enero de 2025 que tendrán su impacto en la presentación de la declaración correspondiente al ejercicio 2025, a realizar en 2026.

Estos son los 3 cambios fundamentales de cara a la declaración de la renta 2025:

  • Subida del tipo máximo del ahorro
  • Deducción para rentas del trabajo bajas
  • Ajustes en el régimen de módulos agrarios

1- Subida del tipo máximo del ahorro

El primero de los cambios afecta a quienes obtienen ingresos elevados procedentes del capital o de la venta de activos financieros. Desde el 1 de enero de 2025, la escala aplicable a la base liquidable del ahorro se modifica. El último tramo (que grava los rendimientos del capital mobiliario, dividendos y ganancias patrimoniales superiores a 300.000 euros) aumenta del 28% al 30%.

La modificación, recogida en la Ley 7/2024, de 20 de diciembre, implica que los contribuyentes con grandes patrimonios tributarán dos puntos más por sus rendimientos del ahorro. Los tramos inferiores se mantienen sin variaciones, de modo que el cambio solo afecta a quienes superen ese umbral.

Con esta medida, Hacienda busca reforzar la progresividad del impuesto y aumentar la recaudación procedente de las rentas del capital sin alterar el resto del esquema impositivo. Para la mayoría de los declarantes, el impacto será nulo o moderado, pero para los perfiles de alto ahorro puede suponer un incremento relevante en la cuota final.

2-Deducción para rentas del trabajo bajas

La segunda novedad es una deducción específica para trabajadores con ingresos reducidos, aprobada mediante la Ley 5/2025, de 24 de julio, con efectos desde el 1 de enero de 2025.

El objetivo es aliviar la carga fiscal de quienes perciben salarios próximos al umbral mínimo.

La deducción alcanza un máximo de 340 euros para quienes obtengan rendimientos íntegros del trabajo iguales o inferiores a 16.576 € anuales. A partir de esa cifra, la deducción se reduce de forma progresiva hasta desaparecer cuando los ingresos superan 18.276 €.

El cálculo se aplicará directamente al confeccionar la declaración.

Esta medida sustituye parcialmente a los antiguos ajustes por rendimientos del trabajo y consolida un incentivo dirigido a reforzar la renta disponible de los hogares con salarios más bajos.

3- Ajustes en el régimen de módulos agrarios

La tercera medida se orienta al sector primario. A través de la Orden HAC/408/2025, de 28 de abril, publicada en el Boletín Oficial del Estado, se introducen ajustes en los índices de rendimiento neto del sistema de estimación objetiva (el régimen de módulos) aplicable a agricultores y ganaderos.

La orden establece una reducción general del 5 % en los módulos y contempla rebajas adicionales de hasta el 30 % para explotaciones afectadas por sequías, plagas o fenómenos meteorológicos adversos. Aunque el texto se refiere técnicamente al ejercicio 2024, su aplicación práctica repercutirá en la próxima campaña, ya que determinará las bases de cálculo del IRPF agrario en 2025.

El anexo de la norma especifica las zonas geográficas y los tipos de cultivo a los que se aplican estas reducciones, con especial atención a comunidades como Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón y Murcia, donde la sequía ha tenido mayor impacto.

Con estas modificaciones, la Agencia Tributaria busca ajustar la fiscalidad del campo a la realidad económica del sector, reduciendo la presión sobre los productores más afectados por las condiciones climáticas y de mercado.

Un nuevo escenario para los contribuyentes

En conjunto, las tres medidas introducen un cambio de equilibrio en el IRPF. Por un lado, se refuerza la tributación del ahorro más elevado; por otro, se alivian las rentas del trabajo más bajas y se concede cierto margen de respiro a las actividades agrarias. El resultado es un esquema más diferenciado por nivel de renta y tipo de ingreso, que busca mejorar la equidad sin modificar la estructura general del impuesto.

De cara a la campaña de la renta 2025, los contribuyentes deberán tener en cuenta estas novedades al planificar sus decisiones fiscales: revisar inversiones, prever el impacto de los rendimientos del ahorro y verificar si cumplen las condiciones para beneficiarse de la nueva deducción o de las reducciones en módulos.

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