Macron pide medidas

La capacidad de refinado en España como clave frente a la escasez de petróleo tras extenderse la crisis de Ormuz

Los detalles Si bien el petróleo empezó a salir de Oriente por el mar Rojo ante la ofensiva de EEUU en el estrecho iraní, ahora las refinerías de esta zona están siendo atacadas, así como las rusas por parte de Ucrania

Francia está sin gasolina. De hecho, el 14% de las gasolineras del país tienen problemas de abastecimiento, es decir, falta gasolina y gasóleo en casi 1.400 estaciones de prácticamente todo el país. Donde más problemas hay es en París, pues la mitad no tiene ya ningún tipo de combustible. Por eso, el gobierno de Emmanuel Macron ha pedido a Europa que se pueda dar carburante de peor calidad y que compre masivamente para todos los países.

Tras esta situación se encuentran dos motivos. Por un lado, ha habido problemas en el transporte de la gasolina a algunas regiones; mientras que por otro está el hecho de que una petrolera ha puesto un precio máximo al gasóleo y a la gasolina que vende (-2,25 y 1,99 para la gasolina). Algo que supone un ahorro mínimo de 12 céntimos en la gasolina y de 10 céntimos en el gasóleo, habiendo dejado esas gasolineras vacías.

Si bien en España la gasolina ya se sitúa en torno a los dos euros el litro, lo cierto es que ninguna petrolera hace ese descuento ni hay problemas de transporte. Y aunque en esta vida y en estos tiempos de nada se puede renegar ya, hay otro motivo que evitaría que haya un desabastecimiento en nuestro país, siendo la capacidad de refino que tiene España.

Es decir, hay refinerías que producen mucho, por lo que estamos bien servidos, frente a Francia, que en el mes de septiembre necesitó 750 mil barriles de gasóleo y solo producía 370 mil. O sea, un 49%, que les obligó a comprar de fuera la mitad. En cambio, España necesitó 600.000 barriles, cuando su producción suponía el 80% de la demanda, pues la oferta era de 500.000. En definitiva, esta capacidad de refinar conlleva una menor dependencia del exterior.

Ahora bien, ¿qué está pasando en el mundo para que todos nos volvamos locos otra vez con la gasolina y el gasóleo? Por un lado, el gasóleo siempre es un problema porque es más escaso y se utiliza en transporte, industria, agricultura, pero al margen de esto, está la crisis del estrecho de Ormuz, que impide que salgan las cantidades de siempre de una de las principales zonas productoras, el golfo Pérsico.

Fue algo que estalló con la ofensiva de Estados Unidos (EEUU) contra Irán; entonces, ese petróleo empezó saliendo hacia Occidente por el mar Rojo. Sin embargo, ahora en Yemen están atacando a las infraestructuras petrolíferas y ya no sale tanto. A ello se suma que Ucrania, en el marco de la invasión de Rusia, está atacando sus refinerías.

Una ofensiva que, por cierto, no ha gustado nada al presidente estadounidense, ha llevado a que Rusia no envíe tanto petróleo como antes o que se lo quede para sus reservas. Si bien hay sanciones contra Moscú, muchos países las ignoran y le han seguido comprando, hasta ahora que tienen menos. Por eso, buscan otros productores. En definitiva, "es el mercado, amigos".

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