Precios por las nubes
La fruta, uno de los alimentos que más se encarecen y que empuja la subida del IPC
Los detalles El IPC de julio ha subido al 3,5%, tres décimas más que en el mes de junio. Y lo que más ha subido son, entre otros, los combustibles, la electricidad y, de los alimentos, la fruta... Por eso, hay quienes buscan la manera de ahorrar para no dejar de comprarla y consumirla.
Resumen IA supervisado
El IPC de julio ha aumentado al 3,5%, tres décimas más que en junio, con un notable incremento en los precios de combustibles, electricidad y frutas. Rosa, como muchos, ha notado esta subida en su cesta de la compra. La fruta ha experimentado un alza significativa, con las bayas aumentando más del 29% y las fresas un 40% en lo que va de año. Ante estos precios, algunos optan por mercadillos locales o compran directamente a agricultores, donde los precios son más estables. Por ejemplo, una sandía cuesta 70 céntimos el kilo en el campo, frente a 2,2 euros en fruterías.
* Resumen supervisado por periodistas.
El IPC de julio ha subido al 3,5%, tres décimas más que en el mes de junio. ¿Y qué es lo que más ha subido? Entre otros, los combustibles, la electricidad y, de los alimentos, la fruta y, por eso, hay quienes han tenido que buscar la manera de ahorrar para no dejar de comprarla y consumirla.
Rosa es una de las muchas personas que ha notado la subida de los precios en su cesta de la compra: "El precio está altito".
En junio, el IPC se situó en el 3,2%. Y en julio, esa cifra ha ascendido hasta tres décimas más. La fruta ha sido uno de los alimentos que más ha sufrido una subida de los precios: las frutas frescas, más de un 5% o las bayas, más del 29%.
"Todo está por las nubes todo", asegura una mujer a laSexta. "Muchísimo, demasiado, ya casi no podemos comer fruta", comenta otra. "Todos los días está subiendo", cuenta.
Algunos incluso dicen que está "como el oro, muy cara". "El otro día me llevé medio melón y me costó 4 euros", cuenta un señor.
La fresa está prácticamente intocable: se ha encarecido un 40% en lo que va de año. "Y no compramos o compramos muy poca".
"Hay cosas que han subido de cojón de mico, mal dicho". Por ello, muchos prefieren comprar en los mercadillos locales. "Al mercadillo vengo todos los miércoles. Aquí son un poco más económicos y mejor calidad", explican a laSexta.
"Vengo todos los miércoles. En el supermercado menos porque está más cara", asegura una compradora.
Frente a la subida de los precios, hay quienes buscan otras alternativas distintas a los supermercados convencionales. Una de ellas es comprar la fruta directamente del propio agricultor. Todas las semanas, Pilar compra fruta y verdura en este puesto de venta.
"Llevo todo esto por 10'90 euros", asegura una mujer.
Porque en el campo apenas hay una variación del precio. En el campo, una sandía vale 70 céntimos el kilo, mientras que en la frutería la encontramos a 2,2 euros. Por ello, cada vez son más los que, como Pilar, compran la fruta por otros medios.