crisis de la vivienda
Hacer kilómetros para llegar a la universidad o pagar 800 euros por una habitación: el infierno de encontrar piso para el nuevo curso
Los detalles El precio de una habitación en un piso compartido ha subido un 60% en cinco años, ya cuesta siete veces más que la matrícula de todo el curso.
Resumen IA supervisado
La búsqueda de vivienda se ha convertido en un desafío para los universitarios, con 680.000 estudiantes desplazados enfrentando precios desorbitados. El coste de una habitación en un piso compartido ha aumentado un 60% en cinco años, haciendo que solo los más acomodados puedan estudiar, ya que la falta de vivienda asequible anula el acceso a la educación pública. Muchos padres se endeudan y los estudiantes trabajan hasta en tres empleos para costear el alojamiento. El problema se agrava con habitaciones que cuestan siete veces más que la matrícula universitaria, obligando a algunos a viajar largas distancias diariamente. La situación afecta el rendimiento académico y limita las opciones de estudio, especialmente en ciudades como Madrid.
* Resumen supervisado por periodistas.
Encontrar una vivienda para la mayoría de los universitarios se ha convertido en, prácticamente, misión imposible. En total hay unos 680.000 universitarios desplazados que en esta primera semana de clases tendrán que afrontar la asignatura más difícil: encontrar un piso en el que vivir.
El precio de una habitación en un piso compartido ha subido un 60% en cinco años. Por tanto, cada vez más pueden estudiar solo los ricos, porque aunque la universidad sea pública y accesible, si no hay vivienda esto no sirve de nada.
Esta crisis lleva a muchos padres a endeudarse y a estudiantes a tener hasta tres trabajos para poder pagarse el alojamiento. laSexta ha comprobado de primera mano cómo llevan los estudiantes el drama de la vivienda, que se ha convertido en un infierno para ellos.
"Es muy difícil encontrar un piso decente sin que te cobren un pastizal por 40 metros cuadrados", ha dicho un estudiante. Otro reconoce que "hay que cortar gastos de otras partes para poder permitirse tener una habitación".
Y es que una habitación cuesta siete veces más que la matrícula de todo el curso. Algunos estudiantes cuentan que pagan 550 euros al mes por una habitación o hasta 700 por un zulo. "Cada anuncio que sale ya hay mil respuestas al segundo", han reconocido.
El 15% de las familias se tiene que endeudar para pagar los estudios. Uno de estos estudiantes, llegado a Madrid de Talavera de la Reina, en Toledo, ha contado que ha estado mucho tiempo buscando un piso donde alojarse este curso.
"Más o menos empecé en mayo mirando para ver los precios, incluso estuve a punto de no venir a Madrid e ir todos los días desde Talavera hasta Madrid con el autobús", ha revelado.
"En mi caso han sido cinco pisos diferentes en un año. Cambios en los precios, cambios en los gastos, que si son 100 euros más de la luz o 100 euros más del agua y una habitación súper pequeña, un armario, la cama y ya esta", ha explicado otra estudiante. Para muchos de estos estudiantes la posibilidad de vivir en una residencia por 1.000 euros al mes también se sale de su presupuesto.
Una joven ha explicado que su familia no se lo puede permitir, ante lo que tiene hasta tres trabajos en verano. Este verano ha sido profesora y cajera en un supermercado y durante el curso ha sido monitora de comedor.
Cuatro horas al día en el transporte público
Ante esto, hay casos como el de Irene Tienza, estudiante Ciencias Políticas, que pasa hasta cuatro horas el día en el transporte público para llegar a la universidad. Su jornada comienza a las 6:50. "Me preparo lo más rápido posible para no madrugar tanto y me voy a la universidad a hacer dos horas de transporte público", ha explicado.
Ante esas dos horas de ida y dos de vuelta, ha reconocido: "Estamos bastante hartas de sacarnos la carrera en el tren". Ella tiene 21 años y vive con sus padres porque no puede permitirse vivir más cerca de la universidad.
La situación, ha admitido, le afecta a los estudios. "Estoy cansada. O duermes en el tren o estudias, pero tu calidad como estudiante normalmente baja", ha dicho. Ha asegurado que es "imposible" estudiar en el transporte público.
Tienza ha remarcado que no vale solo con sacarse la plaza en la universidad. "Es un esfuerzo para mucha gente conseguir la plaza en la carrera que quiere, pero luego tienes que poder vivir en el sitio donde vas a estudiar. Y no todo el mundo puede hacerlo", ha apuntado.
Ella ha intentado buscar un piso, residencias, colegios mayores y habitaciones de caseros particulares, pero la cosa, ha resaltado, "es inasumible". "No hay quien pueda vivir cerca de donde estudia. O vives en la Comunidad de Madrid o alrededores y puedes venir a estudiar a Madrid o te quedas fuera", ha dicho.