Impacto económico

El mundo en guerra sacude a los pueblos: crece la preocupación de hosteleros, ganaderos, agricultores y panaderos por la subida de precios

Los detalles Román Santalla, un ganadero de Pontevedra, ha asegurado que la subida de precios le ha pillado en "el peor momento del año" porque es en el mes de marzo cuando se comienza a fertilizar.

La guerra desatada en Irán no solo ha generado una crisis humanitaria obvia con los ataques de los dos bandos, sino que también ha provocado una subida de precios principalmente incentivada por el bloqueo iraní en el estrecho de Ormuz que tiene a los petroleros estacionados a la espera de una solución.

Un impacto económico que está preocupando a varios sectores de España. Por ejemplo, a la hostelería. "En nuestro restaurante sobre todo ha cambiado la mentalidad en cuanto a nuestras compras. Aprovisionamientos antes de una posible subida de precios como ya nos pasó en la guerra de Ucrania", ha explicado Laura Oset, copropietaria de un restaurante en Barcelona.

Además, ha destacado que están "a la expectativa" de ver las facturas de final de mes, donde podrán ver "cuánto se han modificado los precios".

Román Santalla, ganadero de Agro Silva en Lalín (Pontevedra), también ha mostrado su preocupación porque esta guerra le ha pillado en "el peor momento del año": "A partir de marzo es cuando nosotros fertilizamos y usamos el 80% del combustible. Suponemos que esto va a tener un coste muy importante para nosotros".

"También hay que decir que hay un elemento importante de especulación porque los fertilizantes ya estaban comprados de hace tiempo y, aún así, la subida es espectacular. Igual que el combustible, que una ganadería como la mía que consume unos 5.000 o 6.000 euros de gasolina al año ahora pasaría a consumir 10.000 euros. Es ahora cuando nosotros sembramos y cuando gastamos el 80% de nuestros recursos", ha añadido.

Varios productos se verán afectados por la subida de precios, como es el caso del pan. "Si desde origen todo sube, sin remedio tendremos que subir nuestros productos. Esto es un producto diario y perecedero y no podemos hacer aprovisionamiento de mucha mercancía. Tenemos que subir sin remedio", ha lamentado Luisa Valero, encargada de Pan de Leña Viapol en Sevilla.

El mundo sacude a los pueblos

La familia de Sonia lleva 75 años repartiendo pan por aldeas gallegas y la experiencia les dice que la inestabilidad internacional también se cuela en estas casas: "Va a repercutir en el pan y en todo. El que trae harina va a subir, levadura va a subir, bolsas va a subir y todo repercute en el cliente". De momento, todo se mantiene por el mismo precio, pero no sabe por cuánto tiempo: "Este 1,10 euros un cuarto de kilo. Si lo suben, supongo que lo subirán diez céntimos".

Diez céntimos por aquí, cinco por allá. Adolfo sabe que los precios suben muy rápido y bajan muy despacio. "Si tenemos en cuenta los últimos seis meses, a lo mejor un producto sube ochenta céntimos o un euro, que no es poco".

Los agricultores ya hablan de "golpe estructural" por el sobrecoste de los fertilizantes: "Tienes que llevar un saco de dinero para traer pocos productos". Y, por eso, los precios expuestos en los mercadillos cambian de un día para otro. Y siempre hacia arriba.

José Ramón, pescadero, lleva semanas muy pendiente de esos precios. Así es como consigue lo que ahora mismo parece un milagro: que los boquerones hayan bajado su precio 10 céntimos. Pero también sabe que el viaje de 100 kilómetros hasta el pueblo cada día se encarece más. Y eso, acaba reflejado en el pescado que vende: "El bacalao ya tenía que haber bajado, la merluza...".

Allí, lejos del ruido de las grandes ciudades, también están preocupados por un conflicto que, aunque a miles de kilómetros, también afecta a sus vidas.

*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.