Opiniones contrarias
Quién gana y quién pierde por Mercosur: el sector del automóvil celebra la bajada de los aranceles pero los agricultores temen no poder competir
Los detalles Entre los mayores beneficiados están los sectores del vino, el queso y la cerámica. Al mismo tiempo, agricultores y ganaderos protestan por la diferencia de requisitos que afrontan frente a Latinoamérica.
Resumen IA supervisado
Europa firmará el esperado acuerdo de Mercosur, permitiendo a los países latinoamericanos vender productos en Europa con menos regulación que en España. Este pacto genera divisiones: algunos ven una oportunidad para aumentar ventas, mientras que agricultores temen la competencia de productos menos regulados. Ana Cagiao, quesera, apoya la medida por su potencial para promover productos locales. En cambio, Sergio Boado, ganadero, critica la amenaza para las ganaderías extensivas. Ramón García, agricultor, teme que los productos latinos, más baratos, afecten sus cultivos. Sectores como el vino y el aceite de oliva podrían beneficiarse, pero el acuerdo también afectará al sector automotriz y cerámico, reduciendo aranceles progresivamente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Europa firmará este sábado el esperado acuerdo de Mercosur, que permitirá que los países de Latinoamérica puedan vender en Europa sus productos con menos regulación de la que se exige en España. El pacto ha generado opiniones muy divididas entre quienes ven una oportunidad de aumentar sus ventas y quienes protestan, principalmente agricultores, porque la competencia no se tendrá que someter a las exigencias europeas.
Una muestra de esta disyuntiva son Ana Cagiao y Sergio Boado. Ella es quesera y él ganadero. Están separados por apenas diez kilómetros, pero tienen posturas muy diferentes sobre el acuerdo de Mercosur. Cagiao está a favor de la medida y de la liberalización del comercio entre América Latina y Europa porque considera que ayudará "a preservar lo nuestro, a darnos a conocer fuera".
Sin embargo, Boado critica el peligro que supone para las ganaderías de extensivo. "Van a entrar a competir con un modelo de producción más intensivo y más grande", explica en declaraciones a laSexta. Boado es la representación de los agricultores que estos días vuelven a ocupar carreteras y ciudades.
El pacto liberaliza la entrada de competidores de Latinoamérica, que es una potencia en carne, arroz, o incluso cereales. Este último producto es el que cultiva Ramón García en Sevilla, que teme que los productos latinos entren demasiado baratos por la mano de obra y las menores exigencias sanitarias y hundan sus producciones.
"No vamos a poder competir, ni desde el punto de vista económico, ni desde el punto de vista sanitario", lamenta.
Los sectores que ganan
En la otra cara de la moneda están, además del queso, sectores como el vino, la pesca o el aceite de oliva, de los que se espera que aumente el consumo en los países de Mercosur.
A pesar del optimismo, Rafael Pico Acevedo, director general de Asoliva, apunta también que "esa desescalada de aranceles no es equiparada". Es decir, que "no es igual, en los países de Mercosur y de la UE".
No obstante, más allá del campo, el tratado de Mercosur también afectará a sectores como el del automóvil. Hasta ahora, los vehículos europeos tenían que pagar un arancel de un 35% para entrar en Mercosur. Una vez se firme el acuerdo, esa cifra se reducirá progresivamente hasta llegar a cero.
Lo mismo ocurrirá con la cerámica española, que representa el 30% de toda la que importa a Mercosur. Son las luces y sombras de un acuerdo que va más allá de las tractoradas.
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