Temporal tras temporal
Por qué las lluvias son cada vez más intensas: el calentamiento del mar como motor de las DANA
El contexto Este tipo de episodios, capaces de descargar grandes cantidades de agua en muy poco tiempo, se han convertido en una amenaza recurrente en distintos puntos del país. Así lo explica Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, que advierte de que, además, afectan a zonas donde no eran tan habituales.
Resumen IA supervisado
La DANA Adam ha provocado intensas lluvias torrenciales en España, inundando calles y carreteras, y arrastrando vehículos. Este fenómeno, cada vez más frecuente, es una amenaza recurrente en diversas regiones del país. Rubén del Campo, portavoz de la Aemet, destaca que estas precipitaciones son más intensas y afectan a zonas poco habituales, como la Mancha albaceteña. La DANA Adam recuerda episodios anteriores, como la DANA de Valencia de 2024. Estos eventos están vinculados al calentamiento de la atmósfera y los océanos, que aumenta la evaporación y la humedad, intensificando las lluvias cuando las condiciones meteorológicas son adecuadas.
* Resumen supervisado por periodistas.
Tormentas que en pocos minutos inundan calles y carreteras, corrientes que arrasan con todo lo que encuentran a su paso y vehículos que acaban apilados por la fueza del agua. Son algunas de las imágenes que está dejando la DANA Adam a su paso por España y que evidencian un fenómeno cada vez más preocupante: las lluvias torrenciales son cada vez más intensas.
Este tipo de episodios, capaces de descargar grandes cantidades de agua en muy poco tiempo, se han convertido en una amenaza recurrente en distintos puntos del país. Así lo explica Rubén del Campo, portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que advierte de que la intensidad de estas precipitaciones se está haciendo cada vez más evidente y que, además, afectan a zonas donde no eran tan habituales.
"La intensidad sí que se está notando y también que caen estas lluvias torrenciales en sitios poco frecuentes, como la Mancha albaceteña", señala. Precisamente en Albacete, la fuerza del agua dejó escenas de gran impacto. Las corrientes arrastraron varios coches por una calle hasta acabar amontonándolos, una muestra de la capacidad destructiva que pueden alcanzar estas tormentas cuando descargan de forma repentina.
La DANA Adam vuelve a poner el foco en un fenómeno que ya dejó consecuencias devastadoras en España, como ocurrió con la DANA de Valencia de 2024. Detrás de estos episodios hay varios factores meteorológicos, entre ellos el calentamiento de la atmósfera y de los océanos, relacionado con el cambio climático. "Estamos viendo que la temperatura del mar está favoreciendo que estos episodios, cuando llegan, sean todavía más intensos", dice el experto.
El motivo es que una mayor temperatura del agua favorece la evaporación y puede aportar más humedad y energía a la atmósfera. Cuando se dan condiciones meteorológicas adecuadas, esa humedad puede traducirse en precipitaciones más intensas y concentradas en periodos muy cortos. "Las lluvias, cuando caen, tienen más intensidad, son más torrenciales que si las aguas del mar no estuvieran a unas temperaturas tan elevadas", apunta el portavoz de Aemet.
Cuando las precipitaciones superan la capacidad de drenaje del terreno y de las redes de alcantarillado, las calles y carreteras pueden inundarse rápidamente, mientras que los cauces y las ramblas pueden experimentar crecidas peligrosas.