URSS
El fin de la Unión Soviética cumple 31 años: "Cuando el poder central se debilita, el poder de las repúblicas crece cada vez más"
Los detalles La caída del Muro de Berlín en 1989 escenifica el final de la Guerra Fría y fue el principio del fin para Gorbachov al frente de la URSS.
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En 1985, Mijaíl Gorbachov asumió el liderazgo del PCUS, marcando un cambio en la Unión Soviética al acercarse a Occidente y acordar con Estados Unidos el fin de las armas nucleares. Implementó reformas para modernizar el país, pero la Perestroika desestabilizó el sistema. La caída del Muro de Berlín en 1989 simbolizó el fin de la Guerra Fría y la pérdida de control sobre Europa Oriental. Las repúblicas bálticas, anexionadas por Stalin, se rebelaron y exigieron su independencia. Un golpe de Estado en agosto de 1991 debilitó el poder central, acelerando la independencia de varias repúblicas. Gorbachov dimitió y la Unión Soviética se disolvió.
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Era 1985 cuando Mijaíl Gorbachov es elegido líder del PCUS. La Unión Soviética, cuya economía es cada vez más débil, cambia de rumbo. Se acerca a Occidente y acuerda con Estados Unidos el fin de las armas nucleares. Introduce reformas para modernizar el país.
"Él intentaba democratizar el sistema, pero dentro del sistema, sin destruir ese sistema. Pero la Perestroika abre la caja de Pandora", explica Carmen Claudín, investigadora senior del CIDOB.
La caída del Muro de Berlín en 1989 escenifica el final de la Guerra Fría. La Unión Soviética pierde el control sobre los países de Europa Oriental. Dentro de sus fronteras, las repúblicas bálticas, anexionadas por Stalin medio siglo antes, también se rebelan.
"Esos tres territorios nunca se consideran a sí mismos parte de la Unión Soviética, ellos se consideran parte de Europa", recuerda Sara Núñez de Prado, catedrática de Historia del Mundo Actual URJC
En agosto, con Gorbachov de vacaciones, se produce un Golpe de Estado promovido por el sector más conservador del partido. Yeltsin, ya entonces presidente de Rusia, consigue aplacarlo, pero es el principio de fin.
"Cuando el poder central se debilita, el poder de las repúblicas crece cada vez más. El Golpe de Estado precipita que algunas repúblicas accedan a la independencia de una manera unilateral", añade Núñez de Prado.
Dos millones de personas exigen en Lituania, Estonia y Letonia su independencia. El 6 de septiembre se la concede y otras 11 repúblicas, Ucrania incluida, seguirán el mismo en los dos meses siguientes: "Lo que allí se vino abajo fue no solo un sistema que se definía como socialista y comunista, sino sobre todo un imperio".
Arriada la bandera roja, en el Kremlin se iza la enseña rusa. Gorbachov, que un año antes había recibido Nobel de la Paz, dimite y la Unión Soviética desaparece.