Bofetones, empujones...

Una afición-oposición: el debut de Irán en el Mundial deja un enfrentamiento entre partidarios y detractores del régimen

Los detalles Las gradas del estadio en Los Ángeles se han convertido en un lugar donde se veían bofetadas, empujones y algún que otro puñetazo entre compatriotas.

El debut de la selección iraní en el Mundial no ha pasado desapercibido. No por el resultado, 2-2 contra Nueva Zelanda, sino porque se han vivido enfrentamientos entre partidarios y detractores del régimen de los ayatolás. Las gradas del estadio en Los Ángeles se han convertido en un lugar donde se veían bofetadas, empujones y algún que otro puñetazo.

La afición iraní está completamente dividida durante su primer partido del Mundial. "Estamos aquí solo por los jugadores. No estamos aquí para apoyar al régimen", explica una iraní. La tensión política ha marcado el encuentro en suelo estadounidense.

Por un lado los detractores del régimen de los ayatolás, que no han dudado en incumplir las normas de la FIFA. Dentro del estadio solo estaba permitida la bandera oficial. No la del sol y el león, la del Shá.

Por si fuera poco, se escucharon pitidos y abucheos durante el himno de los propios iraníes. Una afición-oposición que, incluso, celebraba un gol contra su propio país. Gritos entre unos y otros que hacían que el resto de asistentes tuvieran, incluso, que taparse los oídos.

Mientras tanto, el régimen iraní tampoco ha dudado en usar el partido para hacer propaganda. Con un vídeo de Lego han querido recordar a las 168 niñas asesinadas en una escuela en Minab tras un bombardeo estadounidense. Aun así, tras el partido, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, bajó a su vestuario para felicitar a la selección en un escenario hostil en todos los sentidos: "Estáis enviando un mensaje muy poderoso al mundo".

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