El perfil

Ali Jamenei, el líder supremo y todopoderoso que ha mandado con puño de hierro en Irán durante casi cuatro décadas

Los detalles El ayatolá alcanzó el poder en 1989 después de que le eligieran sucesor de Jomeini, quien le veía como su "hijo espiritual". Al comienzo le consideraban de tendencia moderada.

Ali Jamenei, en una foto de archivoAgencia EFE

Ali Jamenei. Líder supremo de Irán. El jefe de los ayatolás que lleva casi 37 años como guía espiritual del país persa. Como la cabeza visible de un país atacado por Estados Unidos. Atacado por Israel. Atacado en un bombardeo sobre Teherán en el que, según Donald Trump, ha muerto. En el que, tal y como dice Benjamin Netanhau, hay "muchos indicios" de que ha fallecido. Todo, ante el silencio y la opacidad iraní.

Ante un régimen que ha respondido tras la ofensiva sobre su capital. Tras ver cómo el complejo donde reside, o más bien residía, Ali Jamenei ha quedado completamente destruido. Porque dicen que no estaba. Porque dicen que se encuentra en un lugar seguro en el momento del ataque. Sin embargo, y al menos de momento, ni rastro hay de él.

Puede estar vivo. O puede, como dicen Trump y Netanhayu, estar muerto. Muerto como los cerca de 200 iraníes que han perdido la vida en el ataque a Irán. A un país del que Jamenei fue comandante supremo de las Fuerzas Armadas teniendo un poder absoluto, al controlar sus seguidores tanto el Poder Judicial como el Parlamento.

Ante el temor de un posible asesinato o de perder el poder, Jamenei nombró hace una semana a algunos líderes políticos iraníes como posibles administradores de Irán, entre los cuales se encuentra el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani.

Caracterizado por su turbante negro y por su frondosa barba blanca, Jamenei supo mantener el equilibrio entre las distintas facciones para que ninguna tuviera demasiado poder desde que le nombraron sucesor del ayatolá Ruholá Jomeni, el 4 de junio de 1989.

Por aquel entonces contaba con 49 años. Nació en 1939, el 16 de julio. En la ciudad santa de Mashad. En el seno de una familia de religiosos chiíes que le enseñaron a llevar una vida sencilla y humilde. Estudió el Corán en Nayeb, en Irak y, de regreso a Irán, acudió a la escuela religiosa de Qom bajo la dirección de los grandes ayatolás seguidores de Jomeini. También estudió en la Universidad de Teherán.

El "hijo espiritual" de Jomeini

Desde comienzos de los sesenta, fue activista del movimiento islámico contrario al sha Reza Pahlavi y participó en el levantamiento armado contra su régimen en 1963. Un año después regresó a Mashad, donde le encarcelaron varias veces por la Policía del Sha hasta el triunfo de la revolución en 1979. Un año antes se dedicó a la actividad revolucionaria y participó en el derrocamiento del sha.

Formó parte del Consejo de la Revolución, órgano creado tras la revolución, hasta su disolución en 1980, al constituirse el primer Parlamento, del que fue diputado. Fue miembro del Consejo Supremo de Defensa, máximo órgano del mando militar, creado al estallar la guerra entre Irán e Irak en 1980, el mismo año en que fue nombrado consejero ministerial, comandante de los Guardianes de la Revolución y más tarde líder de la plegaria semanal de los viernes en Teherán.

Tras la muerte de Jomeini, que le consideraba su "hijo espiritual", le eligieron su sucesor en junio de 1989. Considerado por aquel entonces de tendencia moderada, era partidario de reavivar las relaciones con Occidente y de acabar con el aislamiento internacional.

Fue en 1998 cuando se produjeron las primeras protestas universitarias para pedir la separación de lo político y lo religioso. En septiembre de 2022, a raíz de las protestas por la muerte en comisaría de la joven kurda Masha Amini, detenida por la policía moral por no llevar bien puesto el velo, criticó unas manifestaciones que dijo fueron planeadas. La represión del régimen dejó, según la ONG Human Right, centenares de muertos.

Tras el estallido de la guerra entre el grupo palestino Hamás e Israel en octubre de 2023, tachó de genocida a este último por los bombardeos contra Gaza. La situación se agravó a raíz de la cruzada que emprendió el estado hebreo el 13 de junio de 2025 con bombardeos a las instalaciones nucleares iraníes y los asesinatos selectivos de los principales altos cargos del Ejército y la Revolución y varios científicos, con el fin de impedir la obtención por parte de Teherán de la bomba nuclear. En este contexto prometió un destino “amargo y doloroso” para Israel.

El 21 de junio, Estados Unidos emuló a Israel y bombardeó por primera vez las plantas nucleares de Isfahán, Natanz y Fordo en suelo iraní.

Refugiado en un búnker según algunos analistas, Jamenei apareció por última vez en público en Teherán el 5 de julio, la víspera de la festividad religiosa de Ashura que celebran los chiíes.