Brutal represión
Un alto cargo de Irán eleva a 2.000 los muertos en las protestas contra el régimen de los Ayatolás
Los detalles El funcionado, que no ha desvelado su identidad, ha asegurado a 'Reuters' que las cifras reales de víctimas por la represión policial son muy superiores a las reconocidas por Teherán.
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Un alto cargo iraní informó que unas 2.000 personas han muerto en las protestas en Irán, cifra que supera las estimaciones de organizaciones de derechos humanos. El alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su horror por la violencia de las fuerzas de seguridad contra manifestantes pacíficos y subrayó la necesidad de escuchar las demandas de equidad y justicia del pueblo iraní. Las protestas, iniciadas por el aumento de precios, se han convertido en un desafío al régimen clerical. El Gobierno español ha convocado al embajador iraní en Madrid para expresar su repulsa por la violencia.
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Un alto cargo iraní aseguró este martes que alrededor de 2.000 personas han muerto en las protestas que sacuden el país, según ha reconocido anónimamente este funcionario a la agencia de noticias 'Reuters'. Se trata de una cifra muy superior a la manejada hasta ahora por organizaciones de derechos humanos y organismos internacionales. El responsable atribuyó las muertes de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad a "terroristas", mientras que grupos independientes habían contabilizado previamente entre 500 y 600 víctimas mortales.
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró este martes "horrorizado" por el aumento de la violencia ejercida por las fuerzas de seguridad iraníes contra manifestantes pacíficos. La oficina de Naciones Unidas citó fuentes propias sobre el terreno que apuntan a que "cientos de personas" han sido asesinadas desde el inicio de las protestas, las mayores que afronta la República Islámica desde 2022.
"Este ciclo de violencia horrenda no puede continuar. El pueblo iraní y sus demandas de equidad, igualdad y justicia deben ser escuchadas", afirmó Türk en un comunicado leído por el portavoz del organismo, Jeremy Laurence. Preguntado por la magnitud de las muertes, Laurence insistió en que, según las fuentes de la ONU en Irán, las cifras se sitúan en el orden de los cientos.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre en respuesta al fuerte aumento de los precios y evolucionaron rápidamente hacia una contestación frontal al régimen islámico. Según el grupo de derechos humanos HRANA, con sede en Estados Unidos, al menos 573 personas han muerto —503 manifestantes y 69 miembros de las fuerzas de seguridad— y más de 10.000 han sido detenidas. Irán no ha publicado un balance oficial y Reuters no ha podido verificar de forma independiente las cifras.
Türk expresó además su preocupación por la posibilidad de que la pena de muerte sea aplicada contra miles de manifestantes arrestados durante la represión.
La quinta gran revuelta contra Jamenei
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, ha superado varias oleadas de protestas en el pasado. Esta es la quinta gran revuelta desde 2009, una muestra de la resiliencia del régimen, incluso en medio de una profunda crisis interna aún no resuelta.
La supervivencia del régimen, sin embargo, no equivale a estabilidad. La República Islámica afronta uno de sus desafíos más graves desde 1979, con una economía estrangulada por las sanciones, sin una vía clara de recuperación, y bajo una creciente presión estratégica de Israel y Estados Unidos. Su programa nuclear se ha visto debilitado y su red regional de aliados armados, el denominado "Eje de la Resistencia", ha sufrido duras pérdidas en Líbano, Siria y Gaza.
La escalada de violencia ha llevado al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a reiterar amenazas de una posible intervención militar en apoyo a los manifestantes. Desde Naciones Unidas, no obstante, se expresó preocupación por una eventual instrumentalización de las protestas. "Existe el riesgo de que las protestas sean instrumentalizadas, y no deberían serlo por nadie", advirtió el portavoz Jeremy Laurence.
Albares convoca al embajador iraní en Madrid
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado al embajador iraní en Madrid, Reza Zabib, este martes para trasladarle la repulsa del Gobierno a "la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos" en las protestas contra el régimen. El Ejecutivo de Pedro Sánchez pide además que se "levanten de manera inmediata todas las restricciones a las comunicaciones y se ponga fin a las detenciones arbitrarias de manifestantes pacíficos".
"El Gobierno de España condena la violencia ejercida contra los manifestantes pacíficos en Irán y exige a las autoridades del país que se respete y garantice el ejercicio de la libertad de expresión y de manifestación pacífica", ha detallado el Ministerio en un comunicado.
Unas horas más tarde de la nota emitida por Exteriores, el ministro José Manuel Albares ha confirmado su decisión de llamar a consultas al representante del régimen de los Ayatolás en Madrid: "Queremos expresar nuestra enérgica repulsa y condena sobre lo que lleva días sucediendo". Además, ha exigido al embajador "el respeto del derecho de manifestación y la libertad de expresión de todos los iraníes y de todas las iraníes". "La violencia tiene que cesar", ha reiterado en una entrevista en Catalunya Radio.
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