Arde la capital

Belfast, en llamas: así fue el intento de decapitación que ha desatado la violencia antiinmigración en Irlanda del Norte

El contexto Hace unos días, la Policía detuvo y acusó a un joven sudanés de 30 años de intento de asesinato a otro hombre. Se encuentra en prisión provisional, al denegarse la libertad bajo fianza al poder haber aún más disturbios en la región.

Belfast está sumida en llamas. En las llamas del racismo. En un fuego que han desatado la ultraderecha y grupos antiimingración que, encapuchados, han hecho arder casas, coches y cualquier cosa que pudiera prender en las calles de la capital de Irlanda del Norte. Todo, tras el intento de decapitación de hace unos días por el que se ha acusado a Hadi Alodid, joven sudanés de 30 años.

Por el que se ha dictado prisión preventiva, después de intentar asesinar a otra persona con un cuchillo. Después de que tratase de matar a Stephen Ogilvie, además de amenazar de muerte a otro individuo y de poseer un arma blanca.

A pesar de que se desconoce qué motivo tal ataque, la Policía de Irlanda del Norte ha descartado toda relación con el terrorismo islamista.

En las imágenes en cuestión, se ve al joven sobre otra persona y con lo que parece ser un arma blanca en su mano derecha. Acto seguido, un grupo de personas logra reducirle.

Durante la vista, fuentes oficiales han confirmado que la víctima, de unos 40 años, ha perdido el ojo izquierdo por las puñaladas, en unos hechos que tuvieron lugar a eso de las 22:30 en el norte de Belfast. Además, presenta heridas graves en cuello y espalda.

El juez Steven Keown denegó a Alolid la libertad bajo fianza al alegar que los riesgos eran "demasiado grandes" y aceptar la posición de la PSNI, que advirtió de que su puesta en libertad provisional podría desencadenar más disturbios ante el clima de tensión racial en la región.

A este respecto, el magistrado ha recordado que se están multiplicando los llamamientos para provocar altercados y ha subrayado que toda participación en los mismos podría llevar penas de cárcel.

EN cuanto al sospechoso, la PSNI, sostiene que viajó de Sudán a París para luego ir a Dublín y llegar a Belfast en 2023, donde solicitó asilo. En septiembre se le concedió permiso para permanecer en el Reino Unido.

Este intento de apuñalamiento ha provocado multitud de disturbios y de protestas por toda la ciudad de Belfast. Unos en los que grupos de ultraderecha han sacado incluso de sus casas a los residentes para posteriormente prenderlas fuego. Los coches y otros vehículos, como autobuses, también han quedado hechos ceniza.

En apenas horas, los Bomberos han registrado unas 256 llamadas y han tenido que actuar hasta en 62 ocasiones sobre el terreno. Tal ha sido la situación que han necesitado d 21 unidades adicionales.

Starmer: "No lo voy a tolerar"

Ante esto, Keir Starmer, primer ministro del Reino Unido, ha afirmado que "no hay justificación para la violencia y el desorden": "Las escenas fueron impactantes y totalmente inaceptables".

Así lo ha dicho en redes, donde ha expuesto que es "evidente" que se ha atacado a personas "por su origen": "No lo voy a tolerar. Apelo a la calma, debemos dejar trabajar a la Policía".

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