Brote en el país
"Las camas están hechas ceniza": manifestantes incendian un hospital en el Congo al no poder llevarse el cuerpo de un muerto por ébola
Los detalles Familiares y amigos del fallecido prendieron fuego al recinto después de que los sanitarios les impidieran llevarse el cadáver para enterrarlo. Tras las llamas, ha quedado calcinado.
Resumen IA supervisado
En la República Democrática del Congo, manifestantes incendiaron carpas de un hospital en Rwampara, epicentro del brote de ébola, tras impedir que familiares se llevaran el cuerpo de un joven fallecido por el virus. El incidente, protagonizado por taxistas y jóvenes, surgió al rechazar el protocolo de las autoridades, exigiendo un entierro digno. Las fuerzas de seguridad realizaron disparos de advertencia, pero no pudieron controlar a los manifestantes. El jefe comunitario Zamundu Batagura Mugenyi intentó calmar la situación, pero fue en vano. El brote, declarado emergencia internacional por la OMS, suma 160 muertes sospechosas y 671 casos posibles en Ituri y Kivu del Norte.
* Resumen supervisado por periodistas.
Varios manifestantes han incendiado varias carpas de un hospital en el epicentro del brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo. El motivo, que impidieron a familiares y amigos llevarse el cadáver de un joven que supuestamente ha muerto a causa del virus para enterrarlo.
Tal y como han confirmado un líder comunitario y varios testigos, todo sucedió en el Hospital General Referencia de Rwampara, localidad a las afueras de Bunia, capital de la provincia de Ituri, donde un grupo de taxistas de motocicletas y jóvenes trató de recuperar por la fuerza el cuerpo de un muerto.
Los manifestantes rechazaron el protocolo impuestos por las autoridades, exigiendo un entierro digno y seguro de acuerdo con las medidas aplicadas a víctimas de ébola. Ante la negativa de los sanitarios a entregar el cuerpo, todo fue a mayores y las fuerzas de seguridad realizaron disparos de advertencia para controlar a los manifestantes.
Alertado por el jefe médico de la zona, Zamundu Batagura Mugenyi, jefe comunitario de Rwampara, acudió para calmar los ánimos. "Fui allí y solicité la presencia del Ejército. Llegamos con un capitán para controlar a los manifestantes, pero fue imposible", ha explicado.
Los funcionarios locales y las fuerzas de seguridad tuvieron que retroceder ante el lanzamiento de piedras, mientras los manifestantes se dirigían hacia las tiendas de aislamiento donde se alojaban pacientes con sospecha o confirmación de ébola. "Lograron entrar en el hospital y prendieron fuego a dos grandes tiendas. Las camas quedaron reducidas a cenizas. El cuerpo del paciente con ébola seguía dentro y ha quedado calcinado", ha revelado Mugenyi.
Luc Malembe, activista local y testigo del suceso, ha atribuido el ataque a la deficiente comunicación de las autoridades sanitarias sobre las medidas de prevención y respuesta al ébola. "Necesitamos involucrar a líderes comunitarios reconocidos cuya voz sea escuchada, para que puedan transmitir el mensaje de que el ébola es real y la población adopte medidas preventivas. Si la población no lo cree, ¿cómo va a adoptar estas medidas? Vemos que la epidemia se está agravando", ha asegurado.
El Ministerio de Salud congoleño ha informado de que hay "160 muertes sospechosas" y "671 posibles casos" desde que se declaró el brote hace una semana en el este del país. Los datos se refieren a Ituri, provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur y epicentro de la epidemia, y a la vecina provincia de Kivu del Norte.
Sin embargo, no se toma en cuenta a Kivu del Sur, controlada por el rebelde Movimiento 23 de Marzo.
El brote se corresponde con la cepa Bundibugyo del ébola, cuya tasa de letalidad oscila entre el 30% y el 50% y para la que no existe vacuna autorizada o tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). El virus probablemente comenzó a circular en Ituri hace dos meses, según la OMS.
La OMS declaró el pasado domingo el brote como "emergencia de salud pública de importancia internacional", aunque considera "bajo" el riesgo global de epidemia. Se trata del decimoséptimo brote registrado en la RDC desde que se detectó el virus por primera vez en 1976.