Polémica histórica
Cesan al director ejecutivo de Starbucks en Corea del Sur tras una campaña asociada a la masacre de Gwangju
Los detalles[ Starbucks Corea del Sur destituye a su director ejecutivo tras la polémica por una campaña promocional vinculada al levantamiento democrático de Gwangju, una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente surcoreana.
Resumen IA supervisado
El director ejecutivo de Starbucks Corea del Sur, Son Jung-hyun, fue destituido tras una polémica campaña promocional que coincidió con el aniversario del levantamiento prodemocrático de Gwangju, un episodio traumático en la historia del país. La campaña, llamada "Tank Day", fue criticada por su insensibilidad al asociar el término "tanque" con la represión militar de 1980, que dejó cerca de 600 muertos. Shinsegae Group, propietario de Starbucks en Corea, se disculpó públicamente y anunció una investigación interna. El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, condenó la iniciativa como "inhumana", subrayando el insulto a las víctimas del movimiento democrático.
* Resumen supervisado por periodistas.
El director ejecutivo de Starbucks Corea del Sur, Son Jung-hyun, fue destituido y el conglomerado Shinsegae Group pidió disculpas públicas después de que una campaña promocional de la cadena provocara una fuerte polémica en Corea del Sur al ser vinculada con uno de los episodios más traumáticos de la historia democrática del país.
La controversia estalló tras el lanzamiento de una promoción bautizada como "Tank Day" ("Día del tanque"), ideada para publicitar nuevos vasos metálicos de la cadena. Según informó la agencia surcoreana Yonhap, la campaña incluía descuentos e invitaba a los clientes a "golpear" las tazas sobre la mesa. El problema es que la iniciativa coincidió con el 46 aniversario del levantamiento prodemocrático de Gwangju, la revuelta popular reprimida violentamente por la dictadura militar de Chun Doo-hwan en 1980, que dejó cerca de 600 muertos.
La elección del término "tank"("tanque") desató una oleada de indignación entre colectivos cívicos y usuarios de redes sociales, que lo interpretaron como una referencia directa a los vehículos militares utilizados durante la represión. Las críticas también señalaron que la campaña banalizaba el sufrimiento de las víctimas de la dictadura y evocaba incluso la muerte bajo tortura del activista estudiantil Park Jong-chol en 1987.
Ante la magnitud de la polémica, el presidente de Shinsegae Group, Chung Yong-jin, calificó la campaña de "error inexcusable" y aseguró que "jamás debió haberse realizado". En un comunicado, reconoció que la promoción "trivializó el sufrimiento y los sacrificios de quienes lucharon por la democracia" en Corea del Sur.
El conglomerado anunció además una investigación interna para esclarecer cómo fue aprobada la campaña y revisar los procesos de supervisión de marketing en todas sus filiales.
Las disculpas llegaron después de que el presidente surcoreano, Lee Jae-myung, criticara duramente la iniciativa en redes sociales, donde la calificó de "comportamiento inhumano y depravado" y acusó a la compañía de insultar "la sangrienta lucha de las víctimas" del movimiento democrático.
El levantamiento de Gwangju fue una revuelta popular de 1980 contra la dictadura del general Chun Doo-hwan, considerada como un hito para la democracia del país, que fue sofocada con una violenta represión militar que causó la muerte de cerca de 600 civiles.