Reino Unido
Champán, ostras y cámara oculta: una investigación por saltarse una ley para recibir donaciones acorrala a Farage
Los detalles Tanto el líder de Reform UK como sus colaboradores han sido grabados con supuestos donantes estadounidenses.
Resumen IA supervisado
Nigel Farage, político británico, enfrenta un nuevo escándalo tras dejar su escaño por corrupción. Una investigación con cámara oculta amenaza a su partido, Reform UK, por presuntas donaciones ilegales. Las grabaciones muestran a Farage y colaboradores en reuniones con supuestos donantes estadounidenses. James Orr sugiere cómo canalizar el dinero sin vincularlo al partido, mientras Dan Jukes menciona proyectos de alto impacto político sin registro público. Farage celebra encuestas favorables y niega recibir dinero ilegal, calificando la investigación de trampa. Orr y Jukes han dimitido, y la Comisión Electoral y la policía investigan las acusaciones. Farage defiende su inocencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Un nuevo escándalo acorrala a Nigel Farage. El ultra británico dejó su escaño por un caso de corrupción hace unas semanas, pero quiere volver a presentarse. Ahora, una investigación con cámara oculta amenaza a su partido por saltarse la ley para recibir donaciones.
Porque las mismas muestran a Farage reunido con supuestos donantes estadounidenses. Sus colaboradores también quedan grabados: "No puede ser un donante de Reform, así que tú".
James Orr plantea cómo hacer llegar el dinero sin vincularlo al partido. Y cuando le preguntan por Farage, responde: "Nigel no lo sabrá. No lo sabe, no lo sabrá. Es algo que no quiere saber, prefiere no saberlo".
También aparece Dan Jukes, uno de los asesores de Farage. Habla de proyectos que, según dice, pueden tener un gran impacto político: "Y no aparecen en ningún registro público".
Las cámaras captan además al propio Farage celebrando los resultados de unas encuestas: "Funcionó. ¡Boom!". Pero el líder de Reform UK niega que el partido haya recibido dinero ilegal: "Dicen que nos van a dar dinero, les doy las gracias. Básicamente, no le di más importancia".
Por ello apunta directamente a la investigación encubierta: "Que quede claro: esto fue una trampa. Permítanme ser claro: el partido no ha hecho nada malo. De hecho, no se recibió dinero alguno".
Farage asegura que dos de sus colaboradores fueron presionados durante meses para hacer esas afirmaciones: "Se trata claramente de un caso de provocación".
Ahora bien, tanto Orr como Jukes ya han dimitido y Farage insiste: "Y en mi caso, no he infringido ninguna ley. No he abusado de fondos públicos". Eso sí, la Comisión Electoral y la policía examinan ahora las acusaciones.