Crisis de vivienda
Contratos indefinidos en Reino Unido, más impuestos en Singapur o la prohibición de compra en Australia: así frenan otros países a los fondos buitre
La adquisición de viviendas por fondos o particulares extranjeros es un problema que no solo afecta a España. Algunos países han tomado medidas para garantizar el derecho de la población a tener una casa.
Resumen IA supervisado
Desde 2012, los fondos de inversión han influido en los desahucios en España, aprovechando las facilidades tras la crisis inmobiliaria de 2008. Cambios en la ley de arrendamientos urbanos favorecieron su actividad, permitiéndoles no renovar contratos y aumentar alquileres. Sin embargo, otros países han implementado medidas para frenar este modus operandi. Reino Unido y Países Bajos han legislado para que los contratos sean indefinidos. Dinamarca limita el aumento de alquileres tras reformas, y Singapur impone altos impuestos a la compra de viviendas por fondos. En Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda, se restringe o prohíbe la compra de inmuebles por inversores extranjeros.
* Resumen supervisado por periodistas.
Detrás de muchos de dramas humanos de desahucios sobrevuelan los fondos de inversión. Fue en 2012 cuando la mayoría aterrizó en España. La burbuja inmobiliaria de 2008 había reventado el mercado y las administraciones facilitaron la inversión extranjera: precios bajísimos, impuestos prácticamente inexistentes.
A eso se sumaron las modificaciones en la ley de arrendamientos urbanos para reducir la duración de los alquileres y facilitar los desahucios por impago. Fue entonces cuando los Apollo, Blackrock, Cerberus y otros grandes fondos buitre aprovecharon su gran oportunidad.
Ahora, siguen campando a sus anchas por España. Sin embargo, en otros países ya no pueden operar debido a las medidas que les impiden hacer negocio, como la temporalidad de los alquileres.
Contratos indefinidos
Los fondos buitre hacen negocio cuando vencen los contratos de alquiler. No los renuevan y, cuando el inquilino se va, al que llega le hacen pagar más.
Contra ese modus operandi, en Reino Unido han aprobado una legislación para que los contratos sean indefinidos y solo se puedan extinguir si realmente lo necesita el propietario, ante impago del inquilino o si maltrata el piso.
Se trata de una ley similar a la que aprobó hace dos años Países Bajos. En este caso, iba dirigida a fondos y particulares.
En Dinamarca se han centrado en impedir grandes subidas de alquiler tras hacer reformas, ya que algunos propietarios compraban un piso, lo reformaban y así multiplicaban el precio del alquiler.
Se ha prohibido la subida del precio del alquiler hasta pasados cinco años de estancia del inquilino, incluso si se ha reformado la vivienda. Además, dicha subida no es la que quiera el propietario. Hay un comité que visita el piso, evalúa la reforma y señala cuánto debería subirse el precio. Además, en Dinamarca tampoco se puede ofrecer dinero al inquilino para que se vaya.
Más impuestos a empresas
En Singapur dificultan la actividad de los fondos a través de los impuestos. Concretamente, cualquier fondo, empresa nacional o extranjera que compre más de una vivienda debe pagar un impuesto que puede llegar al 60% del valor de la vivienda adquirida.
Por su parte, Estados Unidos directamente prohíbe a los fondos la compra de vivienda, aunque no toda. Solo tienen prohibida la adquisición de viviendas unifamiliares, las típicas de barrios residenciales.
Aún más estrictos son en Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Conscientes de que los grandes compradores son inversores extranjeros, les ha prohibido comprar vivienda. Tanto a empresas como a particulares. Estos países contemplan algunas excepciones a quienes residan en el país, pero se puede prohibir la compra si se cree que es para especular.