Según la AIEA
Corea del Norte expande su infraestructura nuclear con una nueva instalación de enriquecimiento de uranio en Yongbyon
Aunque la AIEA no tiene inspectores en Corea del Norte desde 2009, ha podido identificar una nueva instalación de enriquecimiento de uranio en su planta nuclear de Yongbyon, a unos 100 km al norte de la capital.
La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) ha identificado una nueva instalación de enriquecimiento de uranio en su planta nuclear de Yongbyon, ubicada a unos 100 kilómetros al norte de la capital norcoreana, Pyongyang. En un informe fechado el 28 de agosto, el organismo de control nuclear ha señalado que a raíz de una comparación de imágenes satelitales ha podido identificar esta nueva instalación, así como la puesta en marcha de un anexo ampliado en su centro de Kangson.
Este hallazgo apunta, según la agencia, a una expansión constante de la infraestructura nuclear de Corea del Norte en diferentes puntos del país. La información recogida en este informe se basa en imágenes de satélite y en otro material de fuentes abiertas, incluidas las propias fotografías publicadas por los medios estatales.
En septiembre de 2024, el propio régimen norcoreano difundió imágenes de una visita de Kim Jong-un a una de sus instalaciones secretas para enriquecer uranio, sin decir exactamente su localización, y en la que el norcoreano recorría una sala donde se ve una cascada de centrifugadoras de gas. Los datos de la agencia apuntan a que esta nueva instalación podría albergar hasta 28 cascadas de centrifugadoras más.
La AIEA no tiene inspectores en Corea del Norte desde 2009, pero ha podido identificarlo comparando fotografías de los medios estatales sobre una visita realizada el pasado mes de junio con imágenes satélites tomadas durante la construcción del edificio: las fotos indican que hay cascadas de centrifugadoras de gas instaladas tanto en la planta superior como en la inferior del edificio principal.
Las centrifugadoras de gas son clave para llevar a cabo el enriquecimiento de uranio con un menor consumo que con otros métodos. Después del proceso de enriquecimiento, que sirve para aumentar la proporción de un isótopo específico, el uranio se transforma para servir como combustible en los reactores nucleares. Según la AIEA, se producen anualmente entre 55.000 y 65.000 toneladas de uranio enriquecido al año.