Corte Penal Internacional

La CPI inicia las audiencias contra Rodrigo Duterte, acusado de crímenes contra la humanidad por su 'guerra contra las drogas'

La Corte Penal Internacional celebra una serie de audiencias, previas a un posible juicio en su contra, para valorar si existen pruebas suficientes para juzgarlo por alguno de los cargos que pesan sobre él.

El expresidente de Filipinas Rodrigo Duterte, respondiendo ante el Senado sobre su 'guerra contra las drogas'. La Corte Penal Internacional lo está juzgando por crímenes contra la humanidadEzra Acayan/Getty Images

Cuando aún era presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte se dirigió al jefe de la Policía de la ciudad de Bacolod —en la isla de Negros—, en un acto oficial, para animarlo a "matar a todos", algo que podía hacer "libremente". Jovie Espenido acababa de asumir el cargo de subdirector municipal del cuerpo y quien ya había liderado algunas de las operaciones 'antinarcóticos' del país, en pleno apogeo de la conocida como 'guerra contra las drogas'. Poco después, durante la pandemia del coronavirus, el entonces mandatario ordenó a las fuerzas de la ley a "disparar a matar" a quienes violaran la cuarentena si había "problemas".

"En 2016, Rodrigo Duterte fue elegido presidente y comenzaron los asesinatos", contaba a laSexta la periodista y premio Nobel de la Paz María Ressa, una de las investigadoras de los Pandora Papers y fundadora de Rappler, una web informativa filipina de las más críticas contra su Gobierno. En marzo de 2025, Duterte fue trasladado a La Haya después de que la Corte Penal Internacional emitiera una orden de arresto en su contra, acusado de crímenes contra la humanidad.

Esta semana ha comenzado su juicio, con una primera audiencia el lunes 23 de febrero en la que se confirmaron los cargos que pesan sobre él. La audiencia preliminar está previsto que transcurra durante cuatro días, hasta el viernes 27 de febrero, con un máximo de tres horas por cada sesión; Fiscalía, defensa y representantes legales de las víctimas presentarán sus alegatos ante los jueces. El propósito de esta audiencia es determinar si existen pruebas suficientes para establecer motivos sustanciales para creer que Duterte cometió cada uno de los delitos que se le imputan. Si se confirma un cargo (o más), el caso será remitido a la sala de primera instancia, que dará paso al juicio.

Quién es Rodrigo Duterte

Aunque se le recuerda como uno de los últimos presidentes de Filipinas, Rodrigo Duterte fue alcalde y 'número dos' de la Alcaldía de Dávao antes de llegar al Gobierno. Nacido en Maasin (Leyte) en 1945, Duterte es hijo de un gobernador provincial. Estudió Derecho y ejerció como abogado antes de dar el salto como fiscal en Dávao. En 1986 fue vicealcalde de la ciudad, dos años después accedió por primera vez a la Alcaldía y allí estuvo durante varios mandatos, no consecutivos, hasta 2016. Entre 2010 y 2013 volvió a ser vicealcalde, de la mano de su hija, la entonces alcaldesa, Sara Duterte. Sus años gobernando en Dávao hicieron de esta ciudad, con una alta tasa de criminalidad, un destino apto para la inversión.

Durante su mandato, Duterte instaló cientos de cámara de vigilancia en puntos estratégicos de Dávao y en el área metropolitana de la capital, Manila, con el fin de "detectar los rostros de sospechosos de terrorismo y prevenir delitos" antes de que se cometieran, tal y como explicó el subsecretario de Interior y Gobierno local entonces. En 2015, Dávao fue clasificada como la quinta ciudad más segura del mundo; a día de hoy, es la tercera, según la base de datos de Numbeo. Fue la primera ciudad de Filipinas en prohibir fumar, obligó a los locales de ocio a cerrar a medianoche y se redujo el límite de velocidad en las carreteras de un radio de siete kilómetros a 30 kilómetros por hora.

En Dávao nació su política contra el narcotráfico y la delincuencia, y allí nació su 'policía especial', responsable de la muerte de cientos de personas. Según un oficial de los 'chicos de Dávao', que aceptó hacer declaraciones a la agencia Reuters, lo especial de este cuerpo de la ciudad eran sus "habilidades especiales para matar". Un grupo de derechos humanos con sede en Dávao, la Coalición contra las Ejecuciones Sumarias, culpó a estos 'escuadrones' de Duterte de estar detrás de la muerte de más 1.400 personas entre 1998 y 2015, la mayoría de ellos delincuentes comunes o drogadictos.

Fue en 2016 cuando se convirtió en el primer presidente filipino nacido en Mindanao. Además de su 'guerra contra las drogas', Duterte trató de recuperar la pena de muerte en Filipinas, abolida diez años atrás, aunque todos los proyectos en este sentido se quedaron estancados por una razón u otra. Según la asociación de Parlamentarios para la Acción Global, no obstante, es importante seguir vigilantes tras la llegada de su hija, Sara Duterte, a la vicepresidencia del país en 2022.

Qué fue la 'guerra contra las drogas' que dirigió Duterte

En su último mitin de campaña, antes de llegar a la Presidencia de Filipinas, Duterte prometió llevar a todo el país su 'guerra contra las drogas'. "Si llego al Palacio Presidencial, haré lo mismo que hice como alcalde. Traficantes de drogas, atracadores e indolentes... es mejor que se vayan. Porque los mataré. Los lanzaré a todos a la bahía de Manila para que engorden los peces", llegó a decir.

Sólo durante los seis primeros meses de mandato, su 'guerra contra las drogas' acabó con la vida de 6.216 personas: 2.167 eran personas de las que la Policía sospechaba que estaban traficando con drogas, muertos en operaciones policiales, y 4.049 víctimas de asesinatos extrajudiciales o ejecuciones sumarias, según los datos recopilados por 'Rappler'. Primero, Duterte fue contra los pequeños traficantes, pero después su política se extendió también a los consumidores; después, los periodistas, los abogados, los activistas... el relato mejor contado de la historia de Duterte es el de Patricia Evangelista en 'Que alguien los mate', una descripción de su sangriento gobierno.

En 2019, tras las críticas de la Organización de Naciones Unidas (ONU) a su 'guerra contra las drogas', Duterte amenazó con abandonar el organismo, al que acusó de fracasar en la lucha contra el terrorismo, el hambre o la consecución de la paz. Las cifras que deja la 'guerra contra las drogas' de Duterte han sido muy controvertidas durante los últimos años. La Policía reconoció un total de 6.252 muertes en el marco de esta operación entre el 1 de julio de 2016 y el 31 de mayo de 2022, aunque los grupos de derechos humanos, citados por la CPI, estiman que el balance de víctimas está más cerca de 30.000.

Según los datos de la organización Armed Conflict Location and Event Data (ACLED), el recuento es más bien conservador: 7.843 muertes de civiles están relacionadas con la 'guerra contra las drogas' de Duterte, aunque la ACLED utiliza una definición muy limitada de 'civil', y excluye a sospechosos de tráfico de drogas armados, aunque puedan cumplir con la definición legal de 'civil'.

Qué cargos se imputan a Rodrigo Duterte

La CPI lo investiga como presunto responsable de crímenes de lesa humanidad de asesinato e intento de asesinato, cometidos en territorio filipino entre el 1 de noviembre de 2011 —cuando aún era alcalde de Dávao— y el 16 de marzo de 2019. En febrero de 2026, la Corte emitió una orden de arresto por crímenes de asesinato, tortura y violación. La sala de Cuestiones Preliminares de la Corte considera que hay motivos suficientes para considerar que Duterte fue individualmente responsable como coautor indirecto de crímenes de lesa humanidad de asesinato, en las fechas antes mencionadas.

Si se confirman los cargos, de manera total o parcial, el caso será transferido a la sala de primera instancia, que llevará a cabo el juicio contra Rodrigo Duterte. La decisión de la sala se tiene que emitir en los 60 días posteriores a la audiencia de confirmación.

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