No solo en España
La crisis de la vivienda es global y un motor electoral: "Hay una quiebra entre la sociedad y los poderes políticos"
Los detalles El problema trasciende nuestras fronteras hasta el punto de que en muchas de las últimas elecciones europeas ha sido un tema central. El precio del alquiler ha subido un 25% de media en la Unión Europea en 10 años.
Resumen IA supervisado
La crisis de vivienda no solo afecta a España, sino a toda Europa y más allá, como Estados Unidos. Los precios de compra y alquiler están disparados, convirtiendo el tema en central para las campañas electorales. Según Almudena Martínez del Olmo, la falta de respuesta de las instituciones públicas provoca una brecha entre sociedad y política. Esto ha favorecido a partidos progresistas, como en Berlín, donde La Izquierda propone expropiar viviendas de grandes fondos. Sin embargo, Portugal opta por medidas más estrictas para inquilinos. No hay una solución única, y la crisis persiste si no se considera el tipo de vivienda y su destinatario.
* Resumen supervisado por periodistas.
La crisis de vivienda lleva más de una semana copando la actualidad española, pero es un tema que afecta a toda Europa. Los precios de compra y de alquiler están disparados no solo en nuestro país. Y el problema es tan grave que se ha convertido en el tema central de las últimas campañas electorales.
"Nos enfrentamos a lo que es una crisis global del acceso a la vivienda. Desde países del norte europeo como Países Bajos, Irlanda hasta Portugal. Y si nos vamos ya al otro lado del Atlántico, pues también Estados Unidos", señala Almudena Martínez del Olmo, profesora ayudante doctora en la Universidad Rey Juan Carlos.
El precio del alquiler ha subido un 25% de media en la Unión Europea en 10 años. En países como Irlanda se ha disparado un 108%: "Cuando esta necesidad no está siendo satisfecha por parte de las instituciones públicas se produce digamos esta quiebra entre lo que es la sociedad y los poderes políticos".
Y es ahí donde algunos partidos políticos progresistas han conseguido éxitos electorales, poniendo la vivienda en la cima de sus propuestas. Lo hemos visto hace apenas un par de semanas en Berlín. Y lo hemos visto también en Nueva York con Zohran Mamdani. Está impulsando a partidos quizás menos tradicionales.
"Estos partidos menos tradicionales están siendo capaces de algún modo de capitalizar este sentimiento de hartazgo y de frustración de buena parte de los habitantes. Que ven cómo por ejemplo en el caso de los jóvenes no pueden llevar a cabo un proyecto vital de manera autónoma", señala Martínez del Olmo.
Concretamente en Berlín, el partido La Izquierda, ganador de las últimas elecciones, propone expropiar 200.000 viviendas que están en manos de grandes fondos de inversión.
Sin embargo, en el otro lado, Portugal apuesta por exigir más al inquilino, acelerar los desahucios. "Yo creo que las medidas opuestas entran de lleno en lo que es la raíz del problema y que es qué significado atribuimos a la vivienda. La vivienda puede ser considerada bien una necesidad o podemos concebir la vivienda como más bien un bien de mercado, que se va a intentar solucionar por vías como el aumento de la producción de vivienda", justifica Martínez del Olmo.
"Pero desgraciadamente no existe una única medida que pueda resolver esta crisis y si tú lo único que haces es promover o producir vivienda sin tener en cuenta qué tipo de vivienda, dónde y para quién, estaremos abocados de nuevo al desastre", concluye.