En Ginebra
Disturbios en Suiza durante la manifestación contra la reunión del G7: la Policía utiliza gas lacrimógeno
El contexto Francia, país que alberga los próximos tres días el encuentro, se negó tanto a albergar la manifestación como a ayudar a su país vecino, que sí aceptó la convocatoria de la protesta.
Resumen IA supervisado
La única manifestación autorizada contra la Cumbre del G7 en Francia comenzó en Ginebra con disturbios y el uso de gases lacrimógenos, a pesar de una preparación de semanas. La cumbre se celebra en Évian-Les-Bains, cerca de Ginebra, pero Francia rechazó autorizar la protesta en su territorio. El colectivo "No G7" solicitó permiso a Ginebra, que aceptó tras negociaciones fallidas con Francia. Ginebra, sede de la ONU, defendió el derecho a manifestarse, explicó Carole-Anne Kast. A pesar de la fuerte seguridad, hubo enfrentamientos y vandalismo, con grupos lanzando piedras a la policía.
* Resumen supervisado por periodistas.
La única manifestación autorizada contra la Cumbre del G7 que empieza este lunes en Francia ha arrancado en la vecina Ginebra con una serie de disturbios que han requerido hasta la utilización de gases lacrimógenos pese a que la ciudad lleva semanas preparándose para acoger esta marcha ciudadana.
El G7 se celebrará hasta el miércoles en la localidad de Évian-Les-Bains, a 45 kilómetros de Ginebra a orillas del lago Leman, pero el Gobierno francés mantuvo su negativa a autorizar una manifestación en su territorio, por lo que el colectivo organizador "No G7" (integrado por más de 60 asociaciones, sindicatos y grupos de izquierda) pidió a las autoridades ginebrinas que permitieran celebrar el acto.
Tras infructuosas negociaciones entre Suiza y Francia, las autoridades de Ginebra avaladas por el Gobierno central terminaron aceptando acoger la manifestación, a pesar de que los franceses ni siquiera aceptaron participar en los gastos de seguridad.
Ginebra, considerada Ciudad Internacional y corazón del multilateralismo por ser la sede europea de la ONU y de decenas de organizaciones internacionales, consideró que tenía el deber moral de garantizar la libertad de expresión y el derecho a manifestarse de la gente, según explicó la encargada en el gobierno cantonal de Ginebra de esta cuestión, Carole-Anne Kast.
Y, pese a la fuerte presencia policial, se han producido diversos enfrentamientos con la policía y actos de vandalismo. La ruta que debe tomar la manifestación, la única autorizada por las autoridades contra la reunión de líderes, está fuertemente resguardada por las fuerzas del orden, que han lanzado gases lacrimógenas contra grupos violentos.
Un grupo se distanció del grueso de la manifestación para hacerse con piedras y lanzarlas a los policías, según ha informado la Agencia Efe.