Guerra en Oriente Medio
EEUU abandona la diplomacia con amenazas de "desatar un infierno" en un Irán que plantea abrir otro frente bélico en el estrecho de Bab el-Mandeb
¿Por qué es importante? En línea recta, el estrecho de Bab el-Mandeb está a 2.000 kilómetros del de Ormuz. Si Irán consigue cortar también este paso, estrangularía a las economías mundiales, porque por ahí circula la cuarta parte de todo el comercio marítimo del planeta.
Resumen IA supervisado
La tensión en Oriente Medio se intensifica con la amenaza de Irán de cerrar el estrecho de Bab-el-Mandeb, crucial para el comercio mundial, en respuesta a posibles ataques en su territorio. Mientras tanto, la Casa Blanca, liderada por Trump, ha reiterado su postura firme contra Irán, advirtiendo de represalias más severas si no acepta la realidad de su derrota militar. Irán ha rechazado un plan de paz de Estados Unidos, considerándolo excesivo y engañoso, mientras que las exigencias de ambos lados permanecen irreconciliables. Netanyahu, por su parte, mantiene su postura beligerante contra Hizbolá. La presión internacional, encabezada por Alemania, urge a poner fin al conflicto, mientras la popularidad de Trump cae en picado.
* Resumen supervisado por periodistas.
Si ya hemos notado las consecuencias de la primera parte de esta guerra en Oriente Medio, con el bloqueo y casi cierre del estrecho de Ormuz; el mundo va a tener que empezar a prepararse para poder afrontar lo que todavía está por llegar. Porque Irán ha amenazado con abrir un nuevo frente en el estrecho de Bab-el-Mandeb, la vía de entrada del canal de Suez, otro paso prioritario para el comercio mundial en estos momentos.
Cuando todavía estamos sufriendo las consecuencias de Ormuz, en la guerra de Israel y Estados Unidos con Irán ya se apunta a otro protagonista clave: el estrecho de Bab el-Mandeb. Si se producen ataques en territorio iraní o en sus islas, según la agencia semioficial iraní Tasnim citando a una fuente militar iraní anónima, lo cerrarán por completo. Los hutíes ya amenazaron con este asunto.
En línea recta, el estrecho de Bab el-Mandeb está a 2.000 kilómetros de distancia del de Ormuz. Si Irán consigue cortar también este paso, estrangularía a las economías mundiales, porque por ahí circula la cuarta parte de todo el comercio marítimo del planeta. Es una de las grandes autopistas, por ejemplo, del petróleo: circulan 4,5 millones de barriles al día.
Mientras el régimen iraní de los ayatolás lanza esta nueva amenaza, desde la Casa Blanca insisten en que les golpeará con más fuerza que nunca para que entiendan que ya ha acabado la guerra.
Trump desatá el infierno
"Si Irán no acepta la realidad del momento actual, si no entiende que ha sido derrotado militarmente y seguirá siéndolo, el presidente Trump se asegurará de que serán golpeados más fuerte de lo que jamás han sido golpeados antes", ha dicho este miércoles Karoline Leavitt, la secretaria de prensa de la Casa Blanca. "El presidente Trump no hace amenazas vacías y está preparado para desatar el infierno. Irán no debe calcular mal nuevamente", ha insistido.
En la mañana de este miércoles, nos hemos despertado con una propuesta de Estados Unidos a Irán para acabar con la guerra. Sin embargo, nos vamos a ir a la cama con un nuevo cruce de amenazas.
Por las buenas o por las malas. Hace solo unas horas Trump presumía de diplomacia, pero ya no queda ni rastro de ella. Irán ha rechazado el plan de 15 puntos de Estados Unidos para un alto el fuego en Oriente Medio y, acto seguido, las amenazas y promesas de más ataques por parte de EEUU han vuelto: o Irán acepta esa propuesta, o ya puede ir asumiendo las consecuencias.
Irán ha rechazado la propuesta de paz de Trump porque la considera "excesiva", "alejada de la realidad" y "engañosa". No se fían de Trump e Irán solo pondrá fin a la guerra cuando lo considere oportuno. Aunque hemos podido escuchar a la presentadora iraní anunciar el rechazo del régimen iraní, medios estadounidenses han publicado que, realmente, Irán no ha comunicado a Estados Unidos su "no" al plan. Tampoco a quien está haciendo de intermediario, Pakistán.
Las exigencias
Lo que sí es oficial son las exigencias que presentan cada bando. Porque Estados Unidos, entre sus 15 puntos, exige: que Irán desmantele su programa nuclear y el desarrollo de sus misiles balísticos, que deje de apoyar a milicias como Hezbolá y que se reabra el estrecho de Ormuz.
En Irán también han puesto sus peticiones sobre la mesa. El cierre de las bases militares de Estados Unidos en el Golfo, que se le compense por los ataques sufridos y empezar a cobrar porque los buques usen Ormuz, son algunas de sus líneas rojas en esta posible negociación.
¿E Israel? No nos podemos olvidar de Benjamin Netanyahu, que parece ir en dirección opuesta a la elegida por Trump. El primer ministro israelí asegura que, por mucho que se publique un acuerdo, "la guerra sigue con toda su fuerza". Netanyahu quiere hacerse con Líbano a toda costa y, por ello, avisa: la guerra no va a terminar hasta que considere que Hizbolá ha sido desmantelado. "Lo declaramos claramente: mientras no sea nuestra voluntad, nada volverá a ser como antes. Eso solo ocurrirá cuando la sola idea de actuar contra la nación iraní haya sido completamente borrada de sus mentes corruptas", ha dicho el líder de Israel.
Alemania presiona a Trump
Por todo esto, el acuerdo parece lejano, pero Trump siente cada vez más cerca la presión de quienes han sido sus socios. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha sido clarísimo este miércoles: la guerra tiene que terminar ya. Por las consecuencias económicas y por las ventajas que, cada día, Vladímir Putin está sacando de la situación.
Y si sus socios le importan poco, seguro que esto le importa más a Trump. Su nivel de popularidad pasa por su peor momento. Hasta un 62% de los estadounidenses rechazan la gestión de la Administración Trump. Son 21 puntos menos que cuando regresó a la Casa Blanca. Recordemos que solo lleva 14 meses de mandato.
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