Justicia de EEUU
EEUU presenta cuatro cargos contra el exlíder cubano Raúl Castro por el derribo de avionetas de hace 30 años
Entre líneas La acusación se produce en medio de nuevas presiones de EEUU por un cambio de régimen en Cuba. El caso recuerda a la imputación de Maduro por narcotráfico, con la que EEUU justificó su captura en Venezuela.
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Raúl Castro, expresidente cubano, ha sido acusado por Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de 'Brothers to the Rescue' en 1996, que causó la muerte de cuatro pilotos. El Departamento de Justicia le ha imputado cargos de asesinato y conspiración, con la posibilidad de enfrentar pena de muerte o cadena perpetua. La acusación, presentada en Florida, señala que Castro ordenó el derribo cuando era ministro de las Fuerzas Armadas. El gobierno cubano rechaza las acusaciones, considerándolas infundadas y políticas. Esto recuerda la acusación por narcotráfico contra Nicolás Maduro, que resultó en su captura por Estados Unidos.
* Resumen supervisado por periodistas.
El expresidente cubano Raúl Castro ha sido acusado formalmente por Estados Unidos por el derribo de dos avionetas de la organización humanitaria'Brothers to the Rescue' en 1996 que provocó la muerte de cuatro pilotos.
El Departamento de Justicia estadounidense le ha imputado cuatro cargos por asesinato y conspiración para matar a estadounidenses y dos por la destrucción de aviones. El exlíder cubano podría afrontar una condena de pena de muerte o cadena perpetua.
El Departamento de Justicia (DOJ) ha presentado los cargos en el tribunal federal del Distrito del Sur de Florida contra Castro, a quien acusa de ordenar, cuando era ministro de las Fuerzas Armadas de Cuba, el derribo de las avionetas en las que iban tres cubanoestadounidenses y un cubano con residencia legal de EEUU.
Además, según el documento judicial al que ha accedido 'Reuters', otras cinco personas han sido acusadas.
La acusación ha trascendido momentos antes de una comparecencia del fiscal general interino de EEUU, Todd Blanche, en la Torre de la Libertad de Miami, símbolo de los exiliados cubanos, quienes han pedido al presidente Donald Trump que eleve la presión contra La Habana. Blanche ha indicado que estos cargos demuestran que Trump está comprometido con el principio de que "si alguien mata a estadounidenses, será perseguido".
Asimismo, ha confiado en que Castro comparezca "por su propia voluntad o de otra forma". "Esta es una imputación, se ha emitido una orden para su arresto, así que esperamos que él aparezca aquí por su propia voluntad o por cualquier otra forma y vaya a prisión", ha declarado.
La medida representa una escalada en la campaña de Washington contra el gobierno de la isla caribeña, que busca impulsar un cambio de régimen en el país.
El régimen cubano rechaza la imputación
Castro, de 94 años, fue ministro de Defensa de Cuba antes de asumir la presidencia en 2008 tras la enfermedad de su hermano Fidel, que falleció en 2016. Renunció a la presidencia en 2018, pero sigue siendo una figura influyente en la política cubana.
El gobierno cubano ha rechazado categóricamente las acusaciones contra Raúl Castro, calificándolas de "infundadas". El presidente, Miguel Díaz-Canel, ha afirmado que su imputación es "una acción política, sin ningún basamento jurídico", que solo busca engrosar el argumentario "para justificar el desatino de una agresión militar".
A su juicio, la "pretendida acusación" tan solo evidencia "la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo".
"La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general del ejército Raúl Castro", ha afirmado Díaz-Canel, quien ha calificado la decisión en EEUU de "ridículo intento de menoscabar su talla de héroe".
Una situación parecida con Maduro
La presentación de la causa penal contra un adversario de Estados Unidos como Castro recuerda la anterior acusación por narcotráfico contra el expresidente venezolano y aliado de La Habana, Nicolás Maduro, actualmente encarcelado EEUU.
La administración Trump citó esa acusación como justificación para la incursión del 3 de enero en Caracas por parte del ejército estadounidense, en la que Maduro fue capturado y llevado a Nueva York para enfrentar los cargos.