Según 'New York Times'
Estados Unidos e Israel preparan una nueva ofensiva militar contra Irán para después de las 'midterms'
Los detalles Según New York Times, los dos países trabajan en una operación breve e intensa que podría incluir ataques contra instalaciones nucleares, arsenales de misiles y drones e infraestructura energética iraní.
Resumen IA supervisado
Estados Unidos e Israel están planificando una ofensiva militar contra Irán después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, tras haber pospuesto un ataque previo. Según el New York Times, ambos países preparan una operación breve e intensa que podría incluir ataques a instalaciones nucleares y energéticas iraníes. También han intensificado ejercicios militares sobre Irak. El secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, se reunió con Benjamin Netanyahu para discutir estos planes. Aunque algunos estrategas creen que una campaña de tres días podría forzar concesiones diplomáticas de Irán, la ofensiva anterior no logró avances significativos y elevó la inflación mundial. Irán ha advertido que responderá con ataques más amplios.
* Resumen supervisado por periodistas.
Estados Unidos e Israel preparan una nueva ofensiva militar contra Irán para después de las elecciones legislativas estadounidenses del 3 de noviembre, después de que el presidente Donald Trump aplazara este mes un ataque cuando ambos ejércitos tenían sus fuerzas en máxima alerta, informó este miércoles el New York Times (NYT).
Según el diario, los dos países trabajan en una operación breve e intensa que podría incluir ataques contra instalaciones nucleares, arsenales de misiles y drones e infraestructura energética iraní.
Los ejércitos también han intensificado sus ejercicios y practicado maniobras ofensivas con aviones sobre Irak. El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, se reunió esta semana en Israel con el primer ministro Benjamin Netanyahu para discutir nuevos ataques, según funcionarios de EEUU citados por el periódico.
Algunos estrategas militares consideran que una campaña de tres días podría causar daños económicos suficientes para obligar a Teherán a hacer concesiones diplomáticas.
Sin embargo, la ofensiva anterior, desarrollada entre febrero y abril, no consiguió avances significativos en las negociaciones y contribuyó al encarecimiento de la energía y la inflación mundial.
Trump ha frenado repetidamente propuestas para reanudar los combates a gran escala, incluida una operación prevista para principios de octubre. Aunque existe la posibilidad de que autorice nuevos ataques antes de noviembre, el calendario electoral y la promesa del mandatario de no actuar antes de los comicios de medio mandato hacen más probable una pausa hasta después de las votaciones, según el NYT.
Irán, por su parte, ha advertido de que responderá con ataques más amplios, que podrían alcanzar centros de datos, cables submarinos de internet e instalaciones petroleras de Arabia Saudí.