Groenlandia, epicentro del mundo

Europa se aferra al mecanismo anticoerción: así es el instrumento de respuesta ante los aranceles de Trump

¿En qué consiste? El procedimiento, creado en 2023, no se ha aplicado nunca y tiene como objetivo proteger a la UE y a sus Estados miembros contra la coerción económica de terceros países.

Donald Trump está haciendo "algo" con Groenlandia. Está haciendo "algo", como dijo", "por las buenas o por las malas". Lo está haciendo por la segunda vía. Por el segundo camino. Usando la segunda opción, con la imposición de aranceles a los países europeos que manden tropas a la isla dependiente del Reino de Dinamarca. Con tasas del 10% en febrero y del 25% en junio. Con una decisión ante la que Europa ha respondido.

Porque ese "por las malas" de Trump va a acabar afectando a los bolsillos de los ciudadanos. Porque está empeñado, porque sigue en sus trece con un territorio que depende de Dinamarca. Que depende de un país de la Unión Europea. Que, como los estadounidenses, forma parte de la OTAN. Una OTAN en riesgo.

Un orden transatlántico existente desde el final de la II Guerra Mundial que está en peligro y en el que ni Trump ni su administración parecen pensar. Porque primero fueron las mofas del republicano a la defensa danesa en Groenlandia, que definió como "dos trineos tirados por perros", y ahora sigue en la línea Scott Bessent, su secretario del Tesoro.

"Los europeos proyectan debilidad, mientras que EEUU proyecta fuerza. Si Groenlandia es parte de Estados Unidos no habrá conflicto porque somos el país más influyente y poderoso del mundo", ha defendido en palabras en la 'NBC', considerando además que los líderes europeos "acabarán pasando por el aro".

El mecanismo anticoerción

Por el momento es algo que no están haciendo. Europa, en ese sentido, quiere proyectar fuerza. Quiere plantar cara a Trump. "Para seguir siendo libres debemos infundir temor. Y para infundir temor debemos ser poderosos. Debemos actuar con mayor rapidez y firmeza", dijo Macron.

Un Macron que quiere aplicar el llamado mecanismo anticoerción. Esto permitiría imponer aranceles, limitar el comercio de servicios o sancionar a personas jurídicas o físicas.

Y es que hasta Meloni, fan de Trump, está contra el republicano por su decisión con los aranceles de Trump: "Es un error. No estoy de acuerdo".

Ante esto, la Unión Europea está más cerca que nunca de iniciar los procedimientos para activar dicho instrumento. Uno que jamás se ha llegado a poner en marcha y que se creó en 2023 para proteger a la UE y a sus Estados miembros contra la coerción económica de terceros países.

Porque tras dar por apaciguadas las tensiones con Washington con el acuerdo de julio, ahora Trump quiere otro pulso con Europa por Groenlandia. "Es la segunda vez durante su segundo mandato en el que hay motivos muy, muy sólidos para aplicar este instrumento. Es para lo que está hecho", ha explicado David Kleinmann, investigador en Bruselas del centro de estudios ODI Global.

Para él, las tensiones arancelarias entre la UE y EE.UU. del año pasado no superaron "el umbral de dolor" de Bruselas, que tenía "muy poco interés en entrar en una guerra comercial". Pero lo vivido durante las últimas horas, dice, ha superado todo con "creces" y considera por ello que la UE tiene una amplia gama de respuestas sobre la mesa.

De dar comienzo el proceso de activación de este instrumento, los Estados miembros podrían presentar una recomendación para que la Comisión Europea iniciara una investigación, algo que dice Kleinmann no sería muy sorprendente tras las últimas amenazas de Trump. El procedimiento puede llevar entre tres y seis meses, pero sería "una señal muy fuerte" hacia EEUU.

Por otro lado, Kleinmann ha indicado que hay otras opciones en la mesa, como el paquete de contramedidas que se preparó el pasado año en caso de que no se lograra un acuerdo para evitar la guerra comercial con EEUU. La UE se guardó un arsenal de contramedidas valorado en 93.000 millones de euros que iba a entrar en vigor a partir del 7 de agosto de no haber acuerdo. Sin embargo, el experto ha indicado que estas contramedidas habrían de ajustarse para respetar el principio de proporcionalidad según el derecho internacional.

Alemania retira sus tropas

Y es que la última decisión de Trump, que tal y como ha dicho el ministro de Exteriores danés pone en jaque a la OTAN, está teniendo su respuesta por parte de Europa. Por parte de los países europeos. Por, por ejemplo, Alemania, que ha retirado a sus 15 soldados de Groenlandia tras el aviso del presidente por, según medios alemanes, haber cumplido ya con su misión.

Tal y como ha dicho un portavoz de su Ejército, los militares allí desplegados para la "misión de reconocimiento" han puesto rumbo a Copenhague, capital de Dinamarca.