CRISIS VIVIENDA
Un equilibrio roto, más fondos buitre y el pequeño propietario: las claves del problema de la vivienda en Europa
El contexto Mientras que en España ya ha provocado un adelanto electoral bajo la sombra de una posible huelga general, lo cierto es que se trata de un problema que afecta también al resto de el continente.
El clamor social por la crisis de vivienda continúa. Mientras que en España ya ha provocado un adelanto electoral bajo la sombra de una posible huelga general, lo cierto es que se trata de un problema que afecta también a Europa.
Precisamente, el Parlamento Europeo ha realizado un informe en el que se constata la ruptura del equilibrio que había en la vivienda, la cual siempre se ha movido entre su función social para cubrir una necesidad y su valor económico como negocio.
Ahora, la balanza se inclina hacia el valor económico, pues se ha convertido en un activo financiero, con el que el inversor busca obtener más beneficio. Lo hace subiendo el alquiler, echando al inquilino para subir el alquiler, comprando decenas de viviendas para ganar volumen y dinero. En definitiva, juegan con ella en el marco de la especulación.
Una conclusión que se basa en el análisis de la correlación entre la compra, el crédito hipotecario y su precio. Lo normal es que la adquisición haga que el crédito suba junto al precio. Sin embargo, a pesar de que se compra menos y el crédito de las hipotecas se contenga, los precios no lo hacen.
Algo que en España es aún mayor, debido a que la compra la realizan inversores para jugar económicamente. Cuestión que se observa al ver su crecimiento: si en Europa los diversos tipos de empresas dedicadas al negocio inmobiliario tenían casi 5000 millones de euros en vivienda hace 20 años, ahora tienen 40 veces más. Un crecimiento provocado, en parte, por una legislación incentivadora. En España, la de las Socimis, un tipo de empresas inmobiliarias.
No obstante, el problema no es únicamente que jueguen, especulen o expriman la vivienda los fondos de inversión o las grandes inmobiliarias. De hecho, porcentualmente no tienen tanta cuota de mercado, aunque su efecto real en el mercado es muy elevado.
Y es que en el ordeño de la vivienda, en la búsqueda del negocio, también está el pequeño propietario, el que ya tiene una vivienda y unos ahorros, los cuales dedica a comprar vivienda para obtener rentas.
Más oferta... y qué más
Existe un meme en el que una persona está delante de un lineal de agua vacía y otra detrás con un carro lleno de agua. Precisamente, es el acaparador el que dice que falta oferta. Si bien ampliarla en términos inmobiliarios es una solución, no es la única, tal y como reconoce el informe precitado.
La razón está en que de nada sirve construir si al final se lo quedan los mismos. Por eso se apunta a que hay que construir, pero vivienda pública; hay que regular alquileres y hay que limitar a las empresas.
En este sentido, este informe del Parlamento Europeo pone como ejemplo en términos locales a Barcelona, al elogiar sus políticas para tratar de mantener a los vecinos en los barrios.