DESDE ESTRASBURGO

Los eurodiputados Laura Ballarín (PSOE) y Adrián Vázquez (PP) debaten sobre la regulación de las redes sociales: "Si las empresas son incapaces de tener sus propios filtros internos, nosotros tenemos que entrar ahí"

Los detalles Laura Ballarín y Adrián Vázquez debaten en Estrasburgo sobre la regulación de las redes sociales, la protección de los menores y la lucha contra la desinformación en Europa.

Tras una jornada marcada por el anuncio de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, sobre la futura Ley de Infancia de la UE ('EU Kids Act'), que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 13 años y limitará las cuentas de los adolescentes de entre 13 y 15 años a perfiles supervisados por sus padres, se ha celebrado el segundo debate digital del proyecto 'Desinformación: Europa tiene un plan'.

Los eurodiputados Laura Ballarín (PSOE-S&D) y Adrián Vázquez (PP-EPP) han confrontado sus posiciones sobre los riesgos de las plataformas digitales, las adicciones, el acceso de los menores a las redes sociales y la desinformación. Moderado por Carlos Álvarez, el debate, titulado 'Europa digital: retos y amenazas', se ha celebrado en el Parlamento Europeo, en Estrasburgo.

La propuesta de Bruselas ha encontrado, de entrada, un punto de acuerdo. Ballarín ha celebrado que Europa avance hacia una regulación específica para los menores: "Es un gran día para Europa porque por fin pone encima de la mesa una regulación que restrinja el acceso de las RRSS a menores de 15 años".

Vázquez también ha respaldado el paso dado por la Comisión, aunque ha puesto el acento en la necesidad de convertirlo cuanto antes en norma: "Lo que ha anunciado Von der Leyen va en buen camino, con los límites de prohibición y de doble verificación, y es algo que debemos seguir trabajando. Cuanto antes lo tengamos como ley, antes podemos revertir una situación grave".

A partir de ahí, el debate se ha adentrado en la cara menos visible de las plataformas. Ballarín ha señalado directamente al modelo de negocio de las redes sociales y al uso de los datos de sus usuarios: "Es un negocio multimillonario que está basado en captar atención y datos para venderla a anunciantes y hasta ahora no éramos conscientes de ello. Europa es pionera en todo el mundo en poner una regulación encima de la mesa en la legislatura pasada para poner coto a esto".

Y ha resumido el cambio que, a su juicio, supone la nueva regulación europea con una frase: "El mensaje a la audiencia es que se ha acabado el salvaje oeste digital".

Vázquez ha incidido en otro de los instrumentos con los que Bruselas pretende presionar a las plataformas: las sanciones. Ha puesto como ejemplo el procedimiento abierto a Meta por el funcionamiento de sus servicios: "La Comisión anunció el 12 de julio de este mismo año que, si al final este procedimiento acaba demostrando que Meta e Instagram han utilizado algoritmos adictivos para retener a menores, la multa puede ser un 6% de la facturación total de las empresas, casi 12.000 millones de euros".

El otro frente: cómo las redes distorsionan la realidad

Pero las redes no solo han entrado en el debate por los menores. La otra gran cuestión ha sido qué ocurre con la información que circula por ellas y con la capacidad de las plataformas para amplificarla.

Ballarín ha definido la desinformación como una amenaza para las democracias y ha advertido de la velocidad con la que puede propagarse: "Para mí es un arma de destrucción masiva de nuestras democracias. Ahora mismo, la desinformación corre como la pólvora. Lo que pasa es que ahora tenemos un elemento transmisor potentísimo y, en instantes, llega a millones de personas y a la gente le cuesta distinguir lo que es verdad y lo que es mentira. Y entonces eso es un virus que afecta a nuestras democracias de forma muy, muy peligrosa, evidentemente. Hemos votado esta semana un informe de la Comisión Especial de Escudo Democrático".

La eurodiputada ha puesto además el foco en los actores que pueden utilizar las redes para influir en los procesos democráticos: "Estamos hablando de unas redes que no son neutrales. La desinformación no viene por sí sola. Hay unos agentes, a veces la mayoría externos, que quieren influir en los procesos democráticos que estamos viendo en elecciones, como han intentado influir en campañas electorales en concreto o cuando hay acontecimientos fuera de lo común y en la mayoría de casos con mucha pérdida de vidas humanas".

Y ha citado dos ejemplos: "Lo vimos en la DANA. Hemos visto en Ceuta cómo se manipulan imágenes y crean, por supuesto, miedo y seguramente odio, que es lo que se busca para dividir las sociedades y destruir nuestras democracias".

Vázquez ha planteado la cuestión desde otro ángulo: el de los algoritmos que deciden qué información recibe cada usuario. "La primera pregunta que siempre hago cuando empiezo un curso universitario a mis alumnos es: ¿dónde os informáis? El 90% te dice que en redes sociales. Y si la red social elige ese algoritmo y esa información que quieres leer, al final tu percepción de la realidad va a estar distorsionada".

"Y eso, por supuesto, afecta y afecta a cómo nos construimos como sociedad y, sobre todo, fomenta cómo estamos ahora como sociedad, que estamos absolutamente polarizados y divididos”, ha añadido.

El choque por la ley española

El debate ha entrado también en terreno nacional. Ballarín ha cuestionado a Vázquez por el bloqueo en el Congreso de la ley de protección de menores en entornos digitales y le ha preguntado si el PP está dispuesto a desbloquear las negociaciones ante la futura regulación europea.

Vázquez ha defendido que la respuesta debe articularse a escala comunitaria para evitar que los Estados miembros legislen de forma desigual: "Para tener un mercado interior necesitamos una ley europea, y creo que es malo que, cuando sabes que va a venir una ley europea, te quieras anticipar constantemente para hacer política nacional y apuntar de dos. Lo hizo este Gobierno con la ley de IA, quiso adelantarse cuando a los seis meses ya no valía para nada. Y ahora lo quiere hacer igual con lo de menores".

"Entonces, yo lo que diría a un Gobierno responsable es: no hagas políticas sabiendo que viene una regulación europea, no nos hagas perder el tiempo a todos y espérate a que hagamos una cosa común. Haz tu trabajo en el Consejo y en las instituciones europeas y haremos que haya una ley para todo el mercado interior europeo que sea igual. Así no perdemos el tiempo y no vendemos humo", ha añadido.

Ballarín ha defendido, en cambio, que la existencia de una futura norma europea no impide a los Estados aprobar sus propias leyes: "Trabajar en el mercado único no quiere decir no hacer leyes nacionales, porque si no ningún Gobierno haría nada y lo haríamos todo en este Parlamento. Hasta hace un día no había la seguridad de que tuviéramos esta regulación encima de la mesa. Ha habido una presión de millones de familias españolas para avanzar en esta ley y ha habido audiencias".

La eurodiputada socialista ha apuntado además al desacuerdo político que, según ha sostenido, ha condicionado la posición del PP: "En privado, muchos diputados del PP te decían que estaban de acuerdo, pero que, como al final la iniciativa ha venido de un Gobierno que no es el vuestro, pues no la habéis querido apoyar".

Una regulación que va más allá de los menores

Más allá del acceso de los menores a las redes sociales, Vázquez ha defendido ampliar el debate al conjunto de usuarios y plataformas, con más sanciones y responsabilidad para las empresas tecnológicas: "No solo a nivel de Europa, sino en las leyes que podamos hacer a nivel autonómico. Mayores sanciones y mayor colaboración con las propias redes sociales y las empresas tecnológicas. No todo puede ser regulado y, si ellos son incapaces de tener sus propios filtros internos, nosotros tenemos que entrar ahí".

"Es algo que hay que ampliar. No es solo de los menores, también lo veo en los adultos. Lo veo en mis padres, y me incluyo", ha añadido.

Ballarín ha coincidido en ampliar el alcance de las medidas y ha reclamado que la regulación contemple también otras herramientas digitales, como los chatbots y la inteligencia artificial: "Pedimos más ambición a los compañeros de IA, chatbots que han quedado un poco descafeinadas en esta ley. Nos habría gustado que la edad mínima digital de 15 años fuera no solo para RRSS, sino para videojuegos, chatbots, IA, y se ha ido a un enfoque muy gradual. Vamos a trabajar en el Parlamento Europeo para que sea lo más ambicioso posible".

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