Incendio en Francia
Francia, una pelea contrarreloj contra el megaincendio de Gironda: se desalojan los campings de la zona a la espera de la llegada de la ola de calor
El contexto El presidente francés, Emmanuel Macron, advierte que la situación que viven es "la más grave que jamás hayan registrado" y "la más dura desde la Segunda Guerra Mundial".
Resumen IA supervisado
Los bomberos forestales en Francia trabajan intensamente para crear cortafuegos y detener los incendios ante una nueva ola de calor. Aunque el megaincendio en Gironda está estabilizado, sigue sin controlarse. Emmanuel Macron ha calificado la situación como "la más grave que jamás hayan registrado" y "la más dura desde la Segunda Guerra Mundial". Hasta ahora, 42.000 hectáreas han sido calcinadas y 220.000 personas evacuadas. La prefectura de Gironda ha ordenado evacuar campings, sumando 4.000 personas más a los desplazados. En Burdeos, helicópteros y 1.500 militares ayudan en la extinción. Lamentablemente, un bombero ha fallecido en servicio.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los bomberos forestales trabajan contrarreloj creando cortafuegos para detener la propagación de los incendios que asolan Francia ante la llegada de una nueva ola de calor.
Las últimas 24 horas han dado una tregua y ahora mismo el megaincendio de Gironda, al suroeste del país, está estabilizado pero no controlado. El presidente francés, Emmanuel Macron, advierte que la situación que viven es "la más grave que jamás hayan registrado" y "la más dura desde la Segunda Guerra Mundial".
De momento, la cifra de hectáreas calcinadas no ha aumentado, se mantiene en 42.000. Tampoco lo ha hecho la de evacuados, con 220.000 personas afectadas. No obstante, la situación sigue siendo peligrosa. La ventana de oportunidad se acaba: vuelven las altas temperaturas y el viento impredecible.
En la mañana de este martes, la prefectura de Gironda ha enviado este mensaje de alerta ordenando el desalojo de todos los camping de la zona, unas 4.000 personas que se suman a los más de 200.000 evacuados. Mientras, a las afueras de Burdeos los helicópteros cargan agua del mar para sofocar las llamas, 20 equipos de extinción de incendios y más de 1.500 militares desplegados.
Los bomberos de toda Francia se están dejando la vida sobre el terreno. Un bombero de 38 años ha muerto en acto de servicio en otro de los incendios activos en el país.