Trump a por Cuba
'Friendly takeover': la toma de Cuba no sería como la intervención en Venezuela
Entre líneas Trump estudia dar permiso a empresas estadounidenses para vender petróleo al sector privado cubano. A cambio, el régimen comunista tendría que cumplir una serie de imposiciones.
Resumen IA supervisado
Donald Trump ha anunciado una posible "toma amistosa y controlada" de Cuba, sugiriendo una estrategia de asfixia económica similar a la aplicada en Venezuela. Trump ha mencionado que Cuba es un "país fallido" y ha insinuado que podría permitir a empresas estadounidenses vender petróleo al sector privado cubano bajo ciertas condiciones. Marco Rubio, secretario de Estado y figura clave en esta operación, tiene ascendencia cubana y un historial de oposición al régimen comunista de la isla. Rubio, quien ha sido crítico del deshielo con Cuba durante la administración Obama, juega un papel crucial en las negociaciones, buscando combatir el comunismo en América Latina.
* Resumen supervisado por periodistas.
Parece que este va a ser el camino de Donald Trump y su Administración: tras Venezuela, le toca a Cuba. Aunque esta vez parece que la ruta a seguir es más la de la asfixia económica que la de la captura de su líder. Y es que, tal y como ha anunciado este viernes por la tarde el presidente de Estados Unidos, desde la puerta de la Casa Blanca, quiere iniciar una toma "amistosa y controlada" de la isla.
Es cierto que ha añadido un "quizás", pero nunca habíamos escuchado un aviso tan nítido de boca del presidente Trump.
"El Gobierno de Cuba está hablando con nosotros. No tienen dinero. No tienen nada. Quizá hagamos una toma amistosa de Cuba. Son un país fallido", ha dicho. "Llevo oyendo hablar de ellos desde que era niño. Están en problemas", ha lamentado Trump, recordando a los cubanos que han sido "expulsados" del país y que quieren volver a su hogar.
Ha dicho "toma amiga de Cuba". Un nuevo concepto de política internacional. El pueblo cubano lleva décadas conviviendo con la asfixia económica y social. Pero lo que están sufriendo tras la captura de Nicolás Maduro es aún peor. Donald Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, han decretado de facto un embargo de combustible. No queda gasolina en la isla. En realidad no hay de nada en Cuba.
El peligro de una crisis humanitaria es real. Y en los últimos 50 días, el Gobierno de Trump ha dado suficientes pistas sobre cómo quieren hacerse con el control de la isla.
El plan de Trump en Cuba
Por ello, la pregunta clave es: ¿cuál es el plan de Trump para controlar Cuba? Si acudimos a la prensa de Estados Unidos, ya hay varias teorías sobre la idea que el presidente habría desarrollado para la toma de la isla.
La más repetida asegura que la Administración Trump estudia dar permiso a empresas estadounidenses para vender petróleo al sector privado cubano. A cambio, el régimen comunista tendría que cumplir una serie de condiciones impuestas.
Todavía no se conocen los detalles sobre los puntos a cumplir por Cuba, pero parece ser que todo podría pasar porque EEUU tuviera algún tipo de control político sobre la isla.
Porque está claro que Cuba es uno de los objetivos de este segundo mandato de Trump y, para lograrlo, tiene dentro de su núcleo más cercano a una persona que ya se ha convertido en clave para el cumplimiento de toda esta operación. Hablamos de Marco Rubio, su secretario de Estado.
Rubio como persona clave
Rubio tiene ascendencia cubana. Sus padres salieron de la isla y él creció en Miami. Sin duda, un hecho que ha marcado su trayectoria política.
Por todo ello, Marco Rubio va a jugar un papel muy importante en esta "toma amistosa". El secretario de Estado de Trump ha tenido en sus ambiciones siempre a Cuba. Defiende el embargo a la isla, fue crítico con el deshielo de Obama con La Habana. En definitiva, es el hombre perfecto para el plan de Trump. El mismo Trump acaba de decir que es Rubio el que está llevando las negociaciones.
Su agenda personal pasa por combatir el comunismo en América Latina.
Todo, sin olvidar que Marco Rubio es la persona más poderosa de EEUU después del presidente. Pero también que tiene una larga trayectoria en el Congreso, década y media de experiencia en asuntos de política exterior o seguridad y tiene cuatro cargos de alta responsabilidad. Especialmente el de secretario de Estado y el de consejero de Seguridad Nacional.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.