La paz con Irán, clave
Gonzalo Bernardos analiza el impacto económico de la derrota de Trump: "Indiscutiblemente nos va a ir mejor de lo que nos va"
"Acabada la posibilidad de que Trump sea el gran emperador y que se convierta en un reyezuelo sin corona, la economía mundial va a mejorar", afirma Gonzalo Bernardos, que destaca la importancia de que los demócratas impulsen un paz con Irán.
Más Vale Tarde analiza con Gonzalo Bernardos las consecuencias económicas de la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio mandato.
El economista explica que mientras en España la bolsa ha reaccionado positivamente, en Estados Unidos no ha ocurrido así. El motivo, señala, es que allí la bolsa "depende mucho de la inteligencia artificial y de su principal materia prima, los semiconductores".
En este sentido, apunta que "es muy probable que los demócratas pongan restricciones a los centros de datos, a la utilización masiva de energía y agua", lo que estaría produciendo que el sector "caiga en picado".
Bernardos también adelanta que "en 2026 los españoles vamos a perder poder adquisitivo. No por el Gobierno, no por las empresas, única y exclusivamente por Donald Trump, que se le ocurre atacar a Irán y lo que ha generado es una elevada inflación, un menor crecimiento y nos ha empobrecido a todo el mundo".
De este modo, considera que "la buena noticia es que Donald Trump va a poder decidir mucho menos" y que "los demócratas van a hacer todo lo posible por llegar a una paz con Irán".
Si esto se produce, Bernardos afirma que "veremos en el siguiente semestre bajar los tipos de interés, la inflación e indiscutiblemente nos va a ir mejor de lo que nos va".
Antes de estallar la guerra, el economista explica que "en 2026 los tipos de interés tenían perspectivas de bajar" ante la debilidad de la economía europea, algo que habría estimulado la inversión, el consumo por parte de las familias, el crecimiento del PIB, el empleo y la riqueza.
"Esto que estamos pasando ahora es simplemente el efecto Donald Trump", sentencia Bernardos, que considera que "acabada la posibilidad de que Trump sea el gran emperador y que se convierta en un reyezuelo sin corona" va a mejorar la economía norteamericana y la española, que, asegura, está en "un momento macroeconómico espectacular".