Preguntas y respuestas

Las incógnitas de la salud de Trump: uno de los cardiólogos que trabajó para la Casa Blanca aviva las preocupantes dudas sobre su estado

Los detalles Trump lleva cuatro reconocimientos médicos en año y medio cuando lo normal es que sean anuales. Solo se publican los resultados a los que él mismo dé su visto bueno. Uno de los cardiólogos más eminentes de EEUU, que trabajó para la Casa Blanca, aviva las preocupantes dudas sobre la salud del hombre más poderoso del planeta.

Uno de los cardiólogos más importantes de Estados Unidos y que además trabajó para la Casa Blanca ha avivado las preocupantes dudas sobre la salud del presidente estadounidense, Donald Trump. Lo cierto es que Trump lleva cuatro reconocimientos médicos en año y medio cuando lo normal es un chequeo presidencial al año. Y, además, solo se publican los resultados que él quiere.

Muy mala pinta tiene el hombre más poderoso del planeta. Y lleva al menos un año con ella. No lo dice un tertuliano del tres al cuarto, sino una eminencia: Jonathan Reiner, Catedrático de medicina y cirugía y quien fue el cardiólogo del vicepresidente.

Reiner plantea toda una ristra de inquietantes dudas no resueltas sobre la salud "trumpera". Como que a su último chequeo presidencial, en mayo, acudieron 22 especialistas. Lo nunca visto.

"¿Por qué se convocó a tantos médicos y de qué especialidades? No se ha aclarado. Aunque ha sido muy comentado, siempre, que a la mínima Trump parece quedarse frito. Él, que tanto se metió con su antecesor por viejo y somnoliento.

" ¿Han identificado los médicos la causa de su incapacidad para mantenerse despierto? ¿Qué están haciendo al respecto?" Siguiendo con lo neurológico, el Catedrático Reiner destaca que las repetidas evaluaciones cognitivas de las que Trump presume suelen hacerse si hay preocupación por el paciente.

"¿Por qué tantas? Y, ¿se le han realizado evaluaciones neurocognitivas más sofisticadas?" Tampoco ha tranquilizado verle repetidamente amoratado ni justificarlo por automedicarse con aspirina "por superstición" para "mantener la sangre fina".

"¿Por qué tomaría el presidente una dosis de aspirina cuatro veces mayor que la que suelen recomendar los médicos?" Resalta el excardiólogo presidencial las contradicciones al explicar, otro ejemplo, la hinchazón en las piernas "trumpianas", que provocó un chequeo extraordinario o por qué se le realizaron pruebas extraordinarias de corazón.

Y recuerda los medicamentos para la caída del cabello, que en los reportes oficiales desaparecieron. ¿Qué más tratamientos o dolencias ha decidido la Casa Blanca ocultar?

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