Tensión en Oriente Medio
Irán se desmarca del avance hutí en Yemen y dice que tienen "sus propios problemas": "No estamos en guerra con Arabia Saudí"
¿Por qué es importante? Los rebeldes hutíes se han hecho con el control del acceso al Mar Rojo en un nuevo golpe para Trump y sus aliados. Con los saudíes cerrando su oleoducto Este-Oeste, Ormuz sigue viviendo una escalada de tensión.
Resumen IA supervisado
Los hutíes han tomado el control del Mar Rojo, una zona clave para el comercio marítimo mundial, tras avanzar rápidamente en Yemen y capturar la isla de Perim y la ruta de Bab al-Mandab. Este movimiento ha incrementado la tensión en Oriente Medio. Irán, a través de su presidente Masoud Pezeshkian, ha negado su implicación en las acciones de sus aliados hutíes y ha enviado un mensaje a Arabia Saudí, con quien afirma no estar en guerra. Mientras tanto, ataques en Ormuz y el cierre del oleoducto saudí Este-Oeste complican la situación, afectando el comercio de crudo y aumentando la tensión entre Irán, EE.UU. e Israel.
* Resumen supervisado por periodistas.
Los hutíes se han hecho con el control del Mar Rojo. Se han hecho con una zona clave en el comercio marítimo mundial después de un rápido avance en Yemen. Tras apenas unas horas en las que, con sandalias y sin uniformes, han avanzado hasta la isla de Perim y tomar la ruta clave de Bab al-Mandab. Ante tal movimiento, que ha elevado más si cabe la tensión en Oriente Medio, Irán ha dicho no tener nada que ver con las acciones de quienes son sus aliados.
Así lo ha expresado Masoud Pezeshkian, presidente del país persa, quien además de desmarcarse de los actos de los rebeldes hutíes ha mandado un mensaje a Arabia Saudí ante los ataques que están sufriendo.
Ante las ofensivas y las amenazas que los hutíes están vertiendo contra ellos: "Nosotros no estamos en guerra con Arabia Saudí. Los hutíes tienen sus propios problemas".
Problemas que bien le pueden ir a Irán, que a lo que está sucediendo en Ormuz suma que sus aliados tienen el control al acceso al Mar Rojo, en lo que supone un nuevo problema para Donald Trump y para sus aliados.
Porque todo está como está en Oriente Medio. Porque al logro militar hutí se suma el ataque sufrido por Arabia Saudí. A esos drones desde Irak lanzados, supuestamente, por milicias proiraníes. Porque ellos se han desmarcado de tal acción que, eso sí, ha tenido consecuencias que bien pueden notarse en los bolsillos del ciudadano de a pie.
Y es que los saudíes han cerrado su oleoducto Este-Oeste, por el que cada día transitaban unos cinco millones de barriles de crudo al día rumbo a una ruta que evitaba el bloqueo de Ormuz. De ese punto clave en la guerra en Irán. De esa zona que está resultando el epicentro estratégico de los iraníes y de EEUU en el marco del conflicto existente entre ambos e Israel desde esos bombardeos del 28 de febrero.
Más ataques en Ormuz
Los ataques no dejan de sucederse en sus mares, con Irán inutilizando en las últimas horas un petrolero que formaba parte de un gran convoy de buques protegidos por EEUU que cuestiona a un Trump que insiste en que Ormuz "es seguro".
Pero no, no lo es para nadie. Tras dicha ofensiva, un buque iraní ha sido destruido en un ataque que ha dejado al menos un muerto y tres heridos. Los persas acusan al "enemigo terrorista" estadounidense de estar tras esta acción.
Ante tanto ataque a los petroleros que transitan las aguas de Ormuz, ahora una gran mancha de crudo de 400 kilómetros cuadrados amenaza las costas de Irán y de Omán.
Mientras, Pezeshkian habla de "conversaciones con Omán" y de que han llegado "a un acuerdo sobre un marco y un plan de acción específicos": "Siempre y cuando EEUU ponga fin al bloqueo y a sus actos de agresión contra nosotros, esa ruta permanecerá abierta".