Una paz que no llega
Irán supedita la firma del acuerdo con EEUU a la paz en Líbano, la descongelación de 10.000 millones y pausar 60 días Ormuz y su programa nuclear
Sí, pero... Trump da por concluida la guerra y aseguró el jueves que todas las partes habían aceptado el texto final del memorando de entendimiento.
Resumen IA supervisado
Irán condiciona la firma de un "memorando de entendimiento" con Estados Unidos a la liberación de 12.000 millones de dólares de sus activos congelados y garantías de que Israel no atacará Líbano. También exige posponer discusiones sobre su programa nuclear y el estrecho de Ormuz. El portavoz de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, ha destacado estas condiciones, mientras que la versión estadounidense, publicada por 'Axios', refleja diferencias sobre el control del estrecho y la descongelación de activos. La firma del memorando podría extender un cese de hostilidades por 60 días. Irán también busca discutir sus activos congelados y compensaciones por daños. Teherán mantiene desconfianza hacia Estados Unidos, acusándolo de acciones ilegales durante negociaciones pasadas. La firma del memorando podría ocurrir pronto, pero Irán advierte que cualquier información será falsa hasta que lo confirme oficialmente.
* Resumen supervisado por periodistas.
Irán supedita la firma de un posible "memorando de entendimiento" con Estados Unidos a la liberación inmediata de 12.000 millones de dólares (unos 10.000 millones de euros) de sus activos congelados por Washington, garantías de que Israel no atacará Líbano, y posponer hasta 60 días después del acuerdo cualquier conversación sobre su programa nuclear y el estatus del estrecho de Ormuz, ahora mismo bajo su control.
Así lo ha deslizado este viernes su portavoz de Exteriores, Esmail Baghaei, a los medios oficiales del país. La agencia 'Mehr' ha publicado la versión iraní de los 14 puntos de los que consta ahora mismo el borrador de este documento, concebido de momento como un marco sobre el que profundizar hacia un acuerdo final.
La versión estadounidense publicada por el portal 'Axios' exhibe ciertos puntos de consenso, pero también hay matices de consideración: habrá una reapertura del paso de los barcos por Ormuz, pero el control iraní sobre el estrecho no se tratará hasta agosto, como mínimo, y la cuestión de la descongelación de activos está sobre la mesa, pero Washington la concibe en forma de tramos que liberará si constata que Irán cumple con su parte.
En lo que a Líbano concierne: Teherán exige garantías de seguridad de que Israel va a cesar sus ataques en Líbano, algo a lo que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, ha avisado que Israel se atendrá.
Se pospone la negociación nuclear
Por su parte, Estados Unidos percibe, en términos generales, la firma del memorando como una extensión durante 60 días de un cese de hostilidades que ahora mismo están incumpliendo tanto el Ejército israelí como las milicias de Hizbulá.
Aunque el programa nuclear de Irán no se discutirá en firme hasta pasados 60 días de este acuerdo preliminar, el memorando contempla que Irán acepta, con su firma, que no desarrollará armas nucleares, algo que Teherán lleva años diciendo que no tenía pensado hacer.
En el borrador recogido por la agencia iraní, Teherán reitera su compromiso con el Tratado de No Proliferación mientras que los aspectos más espinosos de las negociaciones, esto es, el programa de enriquecimiento de uranio y los supuestos 400 kilos de uranio enriquecido que hay en Irán, quedan aparcados.
Diferencias sobre Ormuz
Sobre la situación en Ormuz, Irán contempla la reapertura del estrecho en un plazo de 30 días con arreglos iraníes. Ahora mismo Teherán cobra peajes y entiende que el bloqueo es una cuestión estrictamente regional que solo atañe a la República Islámica y Omán, país con el que comparte el paso. Por contra, Washington habla de un levantamiento inmediato del bloqueo.
"Estados Unidos no tendrá prácticamente ningún papel en la futura administración del estrecho de Ormuz, y se ha declarado claramente que el futuro de la administración del estrecho de Ormuz se basará en la iniciativa y propuesta de Irán en el marco de un asunto relacionado con los países de la región", según la agencia oficial de noticias 'IRNA'.
Otras "líneas rojas"
Donald Trump se ha fijado como prioridad absoluta que Irán garantice de nuevo el carácter pacífico de su programa nuclear, pero Teherán añade más "líneas rojas" relativas a su industria petrolera. Antes de que comiencen las "negociaciones finales" de agosto, EEUU tendrá que suspender primero las "sanciones al petróleo iraní, productos petroquímicos y derivados", según el borrador de 'Mehr'.
Durante los 60 días de negociaciones siguientes a la ratificación del acuerdo, Irán quiere tratar la situación de todos sus activos congelados y discutir los términos de un posible programa de reparaciones por los daños causados por los bombardeos de EEUU e Israel. En este sentido, Teherán ha planteado ya compensaciones por valor de 260.000 millones de euros.
Washignton no se ha pronunciado sobre este último aspecto, pero quien sí ha hablado ha sido el presidente republicano, que ha acusado a Teherán de no negociar de buena fe y de filtrar términos del acuerdo de paz que no tienen "nada que ver" con lo conciliado por escrito.
"Los términos que Irán filtró a las 'noticias falsas' no tienen nada que ver con los términos acordados por escrito. Lo que dijeron, incluida su declaración débil y patética sobre la existencia de un acuerdo, no guarda relación alguna con la verdad", ha esgrimido Trump en Truth Social.
Igualmente, según han indicado a 'Bloomberg' fuentes próximas a las negociaciones, la firma podría producirse el próximo domingo como muy pronto en Ginebra, Suiza.
La esperada reapertura del estrecho de Ormuz, no se sabe en qué condiciones, podría ocurrir durante la cumbre de líderes mundiales del Grupo de los Siete (G7) la próxima semana en Evian, en los Alpes franceses, del 15 al 17 de junio.
Eterna desconfianza
Teherán avisa, no obstante, que la posible firma del memorando en modo alguno sirve para soslayar sus sospechas sobre EEUU, su capacidad para contener a Israel o una nueva "traición", como han lamentado muchas veces los iraníes, en forma de ataques norteamericanos en plenas negociaciones, como ocurrió el pasado verano y como ocurrió en febrero, cuando estalló la guerra.
"Mientras hablan de diplomacia y negociaciones, recurren a la fuerza y a acciones ilegales y criminales", lamentó esta pasada noche el portavoz Baghaei, en una entrevista televisada.