Cumbre China-EEUU
Xi Jinping coincide con Trump en que Irán "nunca deberá tener armas nucleares", pero advierte que Taiwán es una línea roja: "Podría crear conflictos"
Sí, pero... Aunque la cumbre se está viendo marcada por la cordialidad entre ambos mandatarios, Xi Jinping ha advertido que gestionar mal la situación de Taiwán puede llevar al "choque" a ambos países y que en una guerra comercial "no hay ganadores".
Resumen IA supervisado
En una cumbre de gran relevancia geopolítica, Xi Jinping y Donald Trump han concluido su primera reunión, marcada por saludos cordiales y discusiones sobre temas cruciales como Taiwán, Oriente Medio y la guerra comercial. Ambos líderes coincidieron en que Irán no debe tener armas nucleares y en la necesidad de reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos sin peajes. Trump expresó su respeto hacia Xi, calificándolo de "amigo" y "gran líder", mientras que Xi abogó por una relación de socios, no adversarios. La delegación estadounidense incluyó a destacados empresarios, y se espera que la relación bilateral mejore tras esta cumbre histórica. En paralelo, Taiwán calificó a China como la "única fuente de inestabilidad" en la región, enfatizando su independencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Xi Jinping y Donald Trump han acabado la primera de sus reuniones previstas en una cumbre que ha cobrado una relevancia trascendental en el panorama geopolítico actual. Los presidentes de China y Estados Unidos se han tomado la medida con unos saludos protocolarios llenos de cordialidad pero con varios grandes temas sobre la mesa, como la cuestión de Taiwán, el conflicto en Oriente Medio o la guerra comercial.
Ambos han coincidido a la hora de defender que Irán no puede tener "nunca" armas nucleares y en la necesidad reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico de hidrocarburos sin que se cobre por derechos de paso. Según la Casa Blanca, Xi Jinping también "expresó su interés" en adquirir más crudo estadounidense para reducir la dependencia de China al petróleo del Golfo Pérsico.
Trump no ha dudado en llamar "amigo" a Xi Jinping, al que ha calificado como "un gran líder". "Tengo un gran respeto por China y por el trabajo que has hecho", trasladó el mandatario estadounidense en la mesa en la que se ha sentado junto a su homólogo chino y a los "30 mejores" empresarios invitados en su delegación, quienes "esperan con interés comerciar y hacer negocios" con Pekín.
El presidente de Estados Unidos cree que la relación entre ambos países será "mejor que nunca antes" después de la cumbre "más grande de la historia". "Están aquí hoy para presentar sus respetos a usted y a China, esperan con interés comerciar y hacer negocios, y será totalmente recíproco por nuestra parte", ha reiterado Trump.
Por su parte, Xi Jinping ha visto con buenos ojos un encuentro que espera que derive en que ambos países "sean socios, no adversarios" con el fin de "alcanzar el "éxito mutuo". Eso sí, ha lanzado varias advertencias a Trump al referirse a Taiwán, asegurando que si se gestiona mal su situación puede llevar al "choque" o al "conflicto" a EEUU y a China; o avisando que "no hay ganadores" en una guerra comercial.
A Trump le ha acompañado gran parte de su gabinete gubernamental, incluidos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth. Por parte de la delegación china hemos podido ver a Cai Qi, miembro del Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante); el ministro de Exteriores, Wang Yi; y el titular de Comercio, Wang Wentao.
En la reunión entre Trump y Xi hemos podido ver al grupo de empresarios que acompañan al mandatario estadounidense, entre los que figuran los consejeros delegados de Nvidia, Jensen Huang; Apple, Tim Cook, y Tesla, Elon Musk, acceder al salón del Gran Palacio del Pueblo, situado a un costado de la Plaza de Tiananmén.
En esta primera jornada y tras la cumbre bilateral, está previsto que los presidentes visiten juntos el Templo del Cielo de Pekín y posteriormente asistan a un banquete de Estado ofrecido por Xi en el Gran Palacio del Pueblo.
Por el momento no ha trascendido si Xi y Trump han hablado del conflicto en Oriente Medio, una guerra ante la que China se ha posicionado en contra. Se espera que EEUU pida a Pekín que intente mediar con Teherán para reabrir el estrecho de Ormuz.
La respuesta de Taiwán: califica a China como "la única fuente de inestabilidad"
En paralelo a esta cumbre, el Gobierno taiwanés ha asegurado que las amenazas militares de China constituyen la "única fuente de inestabilidad" en el estrecho de Taiwán y el Indopacífico.
El Ministerio taiwanés de Exteriores ha llegado a decir que Taiwán y la República Popular China "no están subordinadas entre sí", al tiempo que sostuvo que Pekín "no tiene derecho" a realizar declaraciones sobre la isla en el ámbito internacional.
Xi había advertido poco antes en Pekín ante su homólogo estadounidense, Donald Trump, sobre el riesgo de un "choque" o "conflicto" por la cuestión taiwanesa y calificado a la isla como "el asunto más importante" de la relación bilateral. El mandatario chino aseguró asimismo que la "independencia taiwanesa" y la paz en el estrecho son "incompatibles" y pidió a Washington abordar la cuestión con la "máxima prudencia".